Melbourne, Australia, 31 dic.— El 2026 comenzó en Medio Oriente, Europa y África tras recibir Asia el nuevo año con tambores, fuegos artificiales y tradiciones locales, en medio de homenajes a víctimas de tragedias recientes y con estrictas medidas de seguridad en varias ciudades.
En Rusia, los ciudadanos celebraron en la nevada Moscú, mientras que en Dubái hubo un espectáculo de luces con motos acuáticas haciendo piruetas. En Japón, los templos repicaron campanas y algunas personas subieron a las montañas para presenciar el primer amanecer del año, según la tradición.
Australia refuerza la seguridad tras masacre en Bondi Beach
En Sídney, la celebración de fuegos artificiales contó con una fuerte presencia policial, incluyendo agentes con fusiles semiautomáticos, una medida inédita luego del tiroteo que dejó 15 muertos en Bondi Beach el 14 de diciembre. Una hora antes de la medianoche se guardó un minuto de silencio en homenaje a las víctimas.
El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, instó a la población a mantener las festividades, subrayando que reducir la asistencia sería una victoria para los extremistas.

Solidaridad y precaución por desastres y conflictos
En Indonesia, las celebraciones fueron moderadas en solidaridad con las comunidades afectadas por inundaciones y deslaves en Sumatra, que cobraron más de 1.100 vidas. Los fuegos artificiales en Bali fueron reemplazados por danzas tradicionales.
En Hong Kong, tras el incendio de noviembre que mató al menos a 161 personas, el tradicional espectáculo pirotécnico sobre el Puerto Victoria fue sustituido por proyecciones luminosas en edificios y un conteo regresivo digital.
En Gaza, los palestinos expresaron su esperanza de que el 2026 traiga el fin del conflicto con Israel y Hamas. Mirvat Abed Al-Aal, desplazada de Rafah, afirmó: “La guerra nos humilló”.
Celebraciones y mensajes de paz en Europa
En Roma, el papa León XIV invitó a la ciudad a dar la bienvenida a los extranjeros y más vulnerables, mientras que el Coliseo y otros monumentos europeos se iluminaron para recibir el año.
En París, miles se reunieron en los Campos Elíseos, y la turista kazaja Taissiya Girda expresó su deseo de un 2026 “sin guerras en ninguna parte”. En Escocia, durante Hogmanay, el primer ministro John Swinney pidió a los ciudadanos seguir el espíritu de “Auld Lang Syne” mediante pequeños actos de bondad.
Grecia y Chipre moderaron los fuegos artificiales, usando pirotecnia de bajo ruido para proteger a niños y mascotas, una tendencia creciente en Europa para hacer las celebraciones más seguras y sostenibles.
Medidas de seguridad en Estados Unidos
En Nueva York, la policía reforzó las medidas antiterroristas en la caída de la bola de Times Square, utilizando “equipos de detección móviles”. Tras la caída de la bola, esta se volverá a elevar en rojo, blanco y azul, marcando el 250º aniversario del país. El nuevo alcalde, Zohran Mamdani, asumirá el cargo en un evento ceremonial privado al inicio de 2026.
El mundo recibió el nuevo año combinando tradición, precaución y solidaridad, recordando a las víctimas de tragedias recientes y esperando un 2026 más seguro y en paz.




