Río de Janeiro, 24 de diciembre—El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro abandonó de forma temporal este miércoles el centro donde cumple una condena de 27 años y tres meses por golpismo para someterse a una cirugía programada por Navidad destinada a tratar dos hernias inguinales, informaron fuentes oficiales.
La salida fue autorizada por el magistrado Alexander de Moraes, juez instructor del Supremo Tribunal Federal, responsable del proceso en el que el exmandatario fue condenado. Bolsonaro dejó la sede de la Policía Federal en Brasilia, donde permanece recluido en una celda especial desde el 22 de noviembre, alrededor de las 09:30 hora local (12:30 GMT), escoltado de manera “discreta” por cuatro vehículos y agentes motorizados, según lo dispuesto por el juez.
Tras un trayecto de apenas cinco minutos, el exjefe de Estado, de 70 años, ingresó por el garaje a un hospital privado, donde será intervenido quirúrgicamente este jueves. La operación para corregir las hernias inguinales está prevista para durar entre tres y cuatro horas y requerirá una hospitalización de entre cinco y siete días, dependiendo de su evolución clínica.
Bolsonaro arrastra problemas de salud recurrentes desde hace meses, incluidos vómitos, mareos y crisis de hipo, secuelas vinculadas a la puñalada sufrida durante la campaña electoral de 2018.
De acuerdo con las condiciones impuestas por el magistrado, durante su estancia en el hospital el exmandatario solo podrá estar acompañado de forma permanente por su esposa, Michelle Bolsonaro. Sus hijos Flávio Bolsonaro (senador) y Carlos Bolsonaro (concejal de Río de Janeiro) solicitaron acompañarlo, pero el juez únicamente autorizó visitas para ellos, así como para Renán y Laura, los otros hijos que residen en el país.
El exdiputado Eduardo Bolsonaro, recientemente destituido por la Cámara Baja y residente en Estados Unidos desde febrero, no recibió autorización para visitarlo. Además, De Moraes prohibió el ingreso de computadoras, teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos a la habitación del exmandatario y estableció que cualquier visita adicional deberá contar con permiso judicial expreso.
Durante la hospitalización, Bolsonaro permanecerá bajo vigilancia las 24 horas, con al menos dos agentes apostados en la puerta de su habitación y otros efectivos de la Policía Federal dentro y fuera del centro médico.
El ex presidente fue condenado por liderar un complot para intentar permanecer en el poder tras perder las elecciones de 2022, ganadas por el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva. Además de la pena de prisión, Bolsonaro está inhabilitado para competir en elecciones hasta 2060.
La semana pasada, el Parlamento brasileño aprobó una ley que reduciría significativamente su condena, aunque el presidente Lula ya adelantó que vetará la norma.








