Washington, 24 de diciembre—El sorteo de Powerball en Nochebuena podría añadir un nuevo significado a la alegría navideña, ya que millones de jugadores en Estados Unidos esperan convertirse en multimillonarios con un premio mayor de 1.700 millones de dólares, el cuarto bote más grande acumulado en la historia del país.

La colosal cifra llega tras 46 sorteos consecutivos sin ganador, desde el último premio mayor otorgado el pasado 6 de septiembre. Las probabilidades extremas del juego no han frenado el entusiasmo y han llevado a millones de personas a gastar 2 dólares —o más— en boletos, soñando con acertar los seis números en el sorteo en vivo previsto para este miércoles a las 10:59 de la noche.

Según los responsables de la lotería, esta acumulación confirma que el sistema funciona tal como se diseñó. En 2015, Powerball endureció sus probabilidades para permitir que los premios crecieran durante más tiempo, al mismo tiempo que facilitó el acceso a premios menores.

Un portavoz de Powerball aseguró que la festividad navideña no alterará el procedimiento habitual en caso de que exista un boleto ganador.

Powerball se juega actualmente en 45 estados, además de Washington D. C., Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE. UU.. La mayoría de las jurisdicciones exigen tener 18 años o más, aunque en Nebraska el mínimo es 19 y en Luisiana y Arizona, 21. Los boletos ganadores deben cobrarse en el estado donde fueron comprados, y el juego no está disponible en Alabama, Alaska, Hawái, Nevada ni Utah.

Los funcionarios de la lotería subrayan que, más allá del gran premio, existe la posibilidad de que un boleto de Powerball sea “un regalo que sigue dando”. El director ejecutivo de la Lotería de Nuevo Hampshire, Charlie McIntyre, resumió el sentimiento colectivo: “Piensa en las historias que contarás a las futuras generaciones sobre el año en que despertaste siendo multimillonario en Navidad”.

El bote de 1.700 millones de dólares tiene un valor en efectivo de 781,3 millones, opción que la mayoría de los ganadores suele elegir frente a la anualidad, que contempla un pago inicial seguido de 29 pagos anuales con incrementos del 5 %. Además del premio mayor, el juego reparte una amplia gama de premios secundarios. En el último sorteo, jugadores de Florida, Georgia, Illinois, Nueva York, Ohio, Pensilvania, Tennessee y Wisconsin ganaron 1 millón de dólares cada uno. Otros premios oscilan desde unos pocos dólares hasta 2 millones.

Las probabilidades de ganar el premio mayor se sitúan en 1 entre 292,2 millones, una cifra diseñada para permitir que el bote crezca con cada uno de los tres sorteos semanales. Antes de 2015, las probabilidades eran de 1 entre 175 millones, pero el cambio abrió la puerta a una era de premios multimillonarios sin precedentes. Desde 2016, Estados Unidos ha registrado más de una docena de premios superiores a los 1.000 millones de dólares, incluido el récord histórico de 2.040 millones en 2022.

Expertos en matemáticas insisten en que las probabilidades siguen siendo abrumadoramente bajas. El profesor Tim Chartier, del Davidson College, comparó la posibilidad de ganar con elegir un billete marcado entre una pila de dólares de 31 kilómetros de altura. “Comprar 100 boletos aumenta las probabilidades, pero apenas mueve la aguja”, explicó. “Es posible, sí, pero increíblemente improbable”.

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