Hong Kong, 30 Abr.- El precio del crudo internacional registró un fuerte repunte este jueves, impulsado por el deterioro de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz.
El barril de Brent para entrega en junio subió un 4,1 %, situándose en 122,88 dólares tras superar momentáneamente los 125 dólares, mientras que el contrato para julio avanzó hasta los 113,17 dólares. Por su parte, el crudo estadounidense West Texas Intermediate alcanzó los 109,05 dólares por barril.
El encarecimiento del petróleo contrasta con los niveles previos al conflicto, cuando el Brent cotizaba en torno a los 70 dólares antes del estallido de la guerra a finales de febrero. La persistencia del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes y el cierre del estrecho —por donde transita cerca del 20 % del crudo mundial— han tensionado el suministro global.
Analistas del banco ING señalaron que el mercado ha perdido confianza en una pronta reanudación de los flujos energéticos, especialmente tras informaciones que apuntan a que el presidente Donald Trump habría rechazado una propuesta iraní para reabrir el paso marítimo.
El impacto del conflicto también se trasladó al mercado de divisas. El dólar se fortaleció hasta los 160,61 yenes japoneses, su nivel más alto en casi dos años, consolidándose como activo refugio en medio de la incertidumbre global. La fortaleza de la moneda estadounidense se ve respaldada, además, por la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener estables las tasas de interés.
En paralelo, los mercados bursátiles asiáticos registraron caídas generalizadas. El índice Nikkei 225 retrocedió un 1 %, mientras que el Hang Seng perdió un 1,1 %. En Corea del Sur, el Kospi cayó un 1,4 %, reflejando la creciente preocupación de los inversores por el impacto económico del conflicto.
La volatilidad también alcanzó a Wall Street, donde el S&P 500 cerró prácticamente plano, mientras el Dow Jones Industrial Average retrocedió un 0,6 % y el Nasdaq Composite logró leves avances.
El alza del petróleo, junto con la incertidumbre geopolítica, refuerza los temores de una nueva presión inflacionaria global, en un contexto en el que las principales economías aún intentan estabilizar sus precios tras años de volatilidad.








