Berlín, 30 de abril.— El canciller alemán, Friedrich Merz, instó este jueves a Irán a retomar de inmediato las negociaciones con Estados Unidos y a poner fin al bloqueo del Estrecho de Ormuz, advirtiendo que la situación afecta a toda la economía global.
“Nuestro mensaje es claro: Irán debe sentarse a la mesa de negociaciones, debe dejar de ganar tiempo y no puede seguir tomando como rehén a toda una región y, en última instancia, al mundo entero”, declaró Merz durante una visita a instalaciones militares en la ciudad de Munster.
El líder alemán subrayó que el cierre de esta ruta clave para el transporte de hidrocarburos tendría “enormes consecuencias económicas”, en un contexto ya marcado por la volatilidad del mercado energético y la escalada de tensiones en Oriente Medio.
En ese sentido, Merz reveló que durante la reciente cumbre europea en Chipre defendió el endurecimiento de sanciones contra Teherán como mecanismo de presión para forzar una salida diplomática al conflicto.
El canciller también dejó abierta la posibilidad de una participación militar alemana para garantizar la seguridad marítima, aunque condicionada a varios factores: el fin de las hostilidades, un mandato dentro de un sistema de seguridad colectiva —preferiblemente bajo el paraguas de Naciones Unidas— y la aprobación del Parlamento alemán.
Como señal de preparación ante un posible escenario de intervención, las Fuerzas Armadas alemanas desplegarán un buque cazaminas en el Mediterráneo, con el objetivo de que pueda ser movilizado rápidamente si se alcanza un acuerdo internacional para asegurar el tránsito en el estrecho.
Las declaraciones de Merz reflejan la creciente preocupación de Europa por el impacto global del conflicto, especialmente en el suministro energético y la estabilidad de los mercados internacionales.








