Toronto, 19 dic.— Canadá y Estados Unidos comenzarán a mediados de enero las discusiones formales para revisar el tratado de libre comercio T-MEC, según informó este jueves la oficina del primer ministro canadiense, Mark Carney, tras una reunión con los líderes provinciales del país.
De acuerdo con el comunicado oficial, Dominic LeBlanc, responsable de las relaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, se reunirá con sus homólogos estadounidenses para dar inicio a las conversaciones que anteceden a la revisión obligatoria del acuerdo prevista para 2026. El T-MEC, que sustituyó al antiguo NAFTA, fue negociado durante el primer mandato del presidente Donald Trump e incluye una cláusula que permite su eventual renegociación ese año.
Carney sostuvo un encuentro el jueves con los primeros ministros provinciales para actualizarlos sobre el estado de las relaciones comerciales bilaterales, en un contexto de tensiones arancelarias que han afectado sectores clave de la economía canadiense. Canadá, una de las economías más dependientes del comercio internacional, destina más del 75 % de sus exportaciones a su vecino del sur, aunque la mayoría de esos envíos están actualmente exentos de aranceles bajo el T-MEC.
Las conversaciones se reactivan tras meses de fricciones, luego de que Trump suspendiera en octubre los diálogos para aliviar aranceles sectoriales, después de que el gobierno de Ontario lanzara una campaña publicitaria en Estados Unidos contra esas medidas. Esa disputa se sumó a declaraciones del mandatario estadounidense sugiriendo que Canadá debería convertirse en el estado número 51, un episodio que elevó la tensión diplomática durante la primavera.
Carney afirmó que, antes de la interrupción, ambos países estaban cerca de alcanzar acuerdos para reducir aranceles en sectores estratégicos como acero, aluminio, automotriz y madera, industrias que han sufrido un impacto significativo por las medidas comerciales de Washington.
El primer ministro canadiense explicó además que los reclamos planteados esta semana por el Representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, forman parte de una discusión más amplia sobre el comercio continental. Greer advirtió que la revisión del T-MEC dependerá de que Canadá atienda las preocupaciones estadounidenses en áreas como productos lácteos, alcohol y servicios digitales.
Carney y los líderes provinciales acordaron reunirse presencialmente en Ottawa a comienzos del nuevo año, con el objetivo de coordinar una posición común frente a las negociaciones. Actualmente, Canadá es el principal destino de exportación para 36 estados estadounidenses, y cerca de 3.600 millones de dólares canadienses en bienes y servicios cruzan la frontera cada día.
Aproximadamente el 60 % del petróleo crudo importado por Estados Unidos proviene de Canadá, así como el 85 % de sus importaciones de electricidad. Además, el país es el mayor proveedor extranjero de acero, aluminio y uranio, y posee 34 minerales y metales críticos de interés estratégico para el Pentágono, por razones de seguridad nacional.
No obstante, Carney advirtió que el acceso privilegiado de Estados Unidos a esos recursos no está garantizado. «Es una oportunidad potencial para Estados Unidos, pero no una certeza. Forma parte de una conversación más amplia sobre nuestra relación comercial, ya que contamos con otros socios en el mundo, como Europa, que están muy interesados en colaborar», subrayó el primer ministro.







