Madrid, 4 de mayo.- El precio del barril de petróleo Brent registró este lunes un fuerte repunte superior al 5 %, impulsado por la creciente tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán en torno al estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales arterias energéticas del planeta.
A media jornada en Europa, el crudo de referencia en el continente superaba los 114 dólares por barril, alcanzando niveles no vistos en meses, tras tocar los 114,30 dólares en el mercado de futuros de Londres, según datos de Bloomberg.
El alza responde directamente al aumento de las fricciones militares en la región, después de que Teherán asegurara haber bloqueado la entrada de buques de guerra estadounidenses e israelíes en el estrecho, tras emitir una “advertencia firme y rápida”. Esta declaración se produce en medio del despliegue militar anunciado por el presidente Donald Trump, quien ordenó la activación de una operación naval para garantizar el tránsito de embarcaciones comerciales afectadas por el bloqueo iraní.
Las autoridades iraníes han elevado el tono en las últimas horas. Altos mandos militares advirtieron que cualquier embarcación extranjera que intente cruzar la zona sin autorización podría ser atacada, incrementando el riesgo de una confrontación directa en una ruta por donde transita una parte significativa del suministro mundial de petróleo y gas.
El impacto no se limitó al Brent. El crudo intermedio de Texas (WTI), referencia en Estados Unidos, también subió más de un 5 %, situándose en torno a los 107 dólares por barril.
El estrecho de Ormuz se ha convertido nuevamente en el epicentro de la crisis energética global. Su posible cierre o militarización genera incertidumbre en los mercados y presiona al alza los precios del crudo, lo que podría traducirse en mayores costos de combustible a nivel internacional y efectos inflacionarios en múltiples economías.
Analistas advierten que, de mantenerse la escalada entre Washington y Teherán, el petróleo podría continuar su tendencia alcista en los próximos días, especialmente si se producen interrupciones reales en el flujo marítimo o ataques directos a infraestructuras energéticas en la región.





