Miami (EE.UU.), 3 de mayo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que planea retirar “mucho más de 5.000” soldados estadounidenses desplegados en Alemania, en una decisión que intensifica las tensiones con sus aliados europeos en el contexto del conflicto con Irán.
“Vamos a reducir drásticamente y vamos a recortar mucho más de 5.000”, afirmó el mandatario en declaraciones a la prensa desde Florida, en lo que representa un giro significativo en la presencia militar de Estados Unidos en Europa.
El anuncio se produce tras revelaciones del Pentágono que adelantaban la retirada inicial de aproximadamente 5.000 efectivos, una medida que ahora podría ampliarse considerablemente en los próximos meses.
La decisión también se interpreta como una respuesta directa a las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, quien acusó recientemente a Trump de haber sido “humillado” por Teherán en el marco de las negociaciones para poner fin al conflicto.
Actualmente, Estados Unidos mantiene más de 36.000 soldados en territorio alemán, distribuidos en instalaciones estratégicas como la base aérea de Ramstein, el cuartel general en Wiesbaden y otras zonas clave de operaciones militares en Europa. La retirada de tropas supondría un cambio relevante en el equilibrio de seguridad dentro de la OTAN.
Desde el Departamento de Defensa se ha indicado que el repliegue responde a “necesidades y condiciones del teatro de operaciones”, aunque coincide con el creciente malestar de Washington hacia sus socios europeos por su limitado respaldo en la guerra contra Irán.
Trump ha criticado de forma reiterada a los aliados europeos por no alinearse plenamente con la estrategia estadounidense en Oriente Medio, especialmente tras el inicio de las operaciones militares contra Teherán el pasado 28 de febrero.
Las fricciones se han intensificado en los últimos días, con intercambios de reproches entre Washington y Berlín. El presidente estadounidense instó a Merz a centrarse en resolver los problemas internos de Alemania y en la guerra en Ucrania, en lugar de cuestionar la política exterior de su administración.
El repliegue de tropas podría completarse en un plazo de entre seis y doce meses, según fuentes militares, y abre un nuevo escenario en las relaciones transatlánticas, marcadas por desacuerdos estratégicos y un creciente distanciamiento político en medio de la crisis internacional.








