Toronto, 4 de mayo.- El líder conservador Pierre Poilievre pidió este domingo al primer ministro Mark Carney que explique con transparencia cuál será la estrategia de Canadá en las próximas negociaciones comerciales con Estados Unidos, especialmente en el marco de la renovación del T-MEC.

La exigencia surge tras las declaraciones de Carney, quien descartó considerar la energía y los minerales críticos como herramientas de presión (“palanca”) en las conversaciones bilaterales. Para Poilievre, esta postura debilita la posición negociadora del país.

“Si la energía y los minerales no van a ser una herramienta de negociación, ¿qué influencia pretende tener el señor Carney?”, cuestionó el líder conservador durante una rueda de prensa en Toronto, donde criticó la falta de detalles sobre los objetivos concretos del Gobierno.

El dirigente opositor insistió en que Ottawa debe definir con claridad qué aranceles busca eliminar —particularmente en sectores clave como el acero, aluminio, automoción y madera—, así como los plazos y condiciones para lograrlo.

Por su parte, Carney defendió su enfoque en una entrevista reciente, asegurando que estos recursos deben verse como oportunidades económicas y no como instrumentos de presión política. “Se trata de analizar si nos conviene a ambos operar más. Y si no, tenemos otras opciones”, afirmó.

El debate se intensifica en un contexto de tensiones comerciales persistentes entre ambos países, especialmente tras los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a sectores estratégicos canadienses.

Desde Washington, el representante comercial Jamieson Greer advirtió recientemente que Estados Unidos no aceptará que la cooperación energética sea utilizada como moneda de cambio en las negociaciones, subrayando que la relación en este ámbito debe mantenerse independiente de concesiones comerciales.

En contraste, dentro del propio Gobierno canadiense existen posturas divergentes. El ministro de Recursos Naturales, Tim Hodgson, había señalado previamente que la energía y los recursos naturales representan “las cartas más fuertes” del país en cualquier renegociación.

Poilievre propone una estrategia más agresiva, basada en acumular reservas estratégicas de energía y minerales para utilizarlas como palanca que permita obtener acceso libre de aranceles al mercado estadounidense.

Las negociaciones entre Ottawa y la Casa Blanca permanecen estancadas desde el otoño pasado, lo que aumenta la presión política interna sobre el Gobierno canadiense para definir una hoja de ruta clara en uno de los temas económicos más sensibles para el país.

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