Oslo, 11 dic. — La líder opositora venezolana María Corina Machado reapareció públicamente la noche de este miércoles en la capital noruega, horas después de que su hija recibiera en su nombre el Premio Nobel de la Paz 2025.

Machado, ausente de la vida pública durante meses debido a amenazas de muerte y a la persecución judicial del régimen de Nicolás Maduro, saludó emocionada a decenas de seguidores que la esperaban frente al Grand Hotel Oslo, el tradicional punto de encuentro tras la ceremonia del Nobel.

Con una mano sobre el corazón y una sonrisa amplia, la dirigente venezolana entonó el himno nacional de Venezuela ante una multitud reunida en la plaza Stortingsparken. Minutos después bajó a la calle para acercarse a sus simpatizantes, intercambiando abrazos y palabras de agradecimiento con venezolanos y brasileños que ondeaban banderas.

La salida de Venezuela se llevó a cabo bajo estricta reserva, según fuentes estadounidenses. Machado habría abandonado el país el martes en barco rumbo a Curazao, como parte de una operación discreta destinada a proteger su seguridad. Su llegada a Noruega ocurre en un momento de elevada expectación entre activistas, diplomáticos y la diáspora venezolana en Europa.

La aparición de la Nobel de la Paz coincidió con la tradicional marcha de antorchas del 11 de diciembre, que recorre el centro de Oslo en homenaje al laureado. Este año, el acto tuvo un marcado tinte político debido a la crisis institucional y humanitaria que atraviesa Venezuela.

El gobierno noruego confirmó que Machado ofrecerá este jueves una conferencia de prensa a las 09:15 GMT, su primer contacto directo con periodistas desde que se ocultó tras las controvertidas elecciones presidenciales de julio de 2024.

Durante la ceremonia del Nobel, su hija Ana Corina Sosa Machado recibió la medalla y el diploma en representación de su madre. En el discurso, denunció la violencia política contra la oposición venezolana y señaló que Machado “no renunciará a la aspiración de vivir en un país libre”. También aseguró que la líder planea “regresar muy pronto” a Venezuela.

El presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, envió un mensaje contundente al dictador venezolano: “Señor Maduro: debe aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo”. Sus palabras provocaron una ovación inmediata del público. La ceremonia inició con interpretaciones de Alma llanera y Venezuela a cargo del cantante Danny Ocean.

El premio destacó el papel de Machado en la defensa de una transición democrática en Venezuela. Desde la elección presidencial de 2024 —donde el chavismo proclamó la fraudulenta reelección de Maduro—, la dirigente ha sido investigada por la Fiscalía por supuestos delitos de conspiración, incitación al odio y terrorismo. Días antes del anuncio del Nobel, se le advirtió que sería considerada “fugitiva” si abandonaba el país.

Expertos advierten sobre los riesgos de un eventual retorno. La analista Benedicte Bull, de la Universidad de Oslo, señaló que Machado podría enfrentar arresto al volver, aunque el régimen se ha mostrado más cauteloso con ella debido al impacto internacional que tendría su detención. También alertó que un exilio prolongado podría afectar su influencia política.

Machado, quien dedicó su Nobel al presidente estadounidense Donald Trump, mantiene una relación cercana con el mandatario republicano. La administración de Trump ha intensificado operaciones en el Caribe, justificándolas como acciones contra redes criminales, mientras Maduro las acusa de intentar desestabilizar su gobierno y controlar recursos estratégicos.

La reaparición de la líder opositora en Oslo marca un nuevo capítulo en la crisis venezolana, ahora bajo la atención de la comunidad internacional reunida en torno al Nobel de la Paz. Su rueda de prensa este jueves podría definir los próximos pasos de la principal referencia de la oposición democrática en Venezuela, tras meses de clandestinidad.

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