WASHINGTON, 9 dic —El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó elogios hacia Canadá, aunque evitó comprometerse a reanudar las negociaciones comerciales con el gobierno del primer ministro Mark Carney, suspendidas desde octubre tras una fuerte disputa por los aranceles. Consultado al respecto, el mandatario se limitó a responder: “Ya veremos”.
Trump, quien se dirigía a una gala en el Centro Kennedy, aseguró que mantuvo el 4 de diciembre una “conversación muy buena y muy productiva” con Carney y con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, en el marco del sorteo de la Copa Mundial. Desde Ottawa, un portavoz del primer ministro calificó ese diálogo como “constructivo”.
Tensiones por aranceles y suspensión del diálogo
Las conversaciones comerciales entre EE. UU. y Canadá están congeladas desde octubre, luego de que Trump reaccionara con furia ante una campaña publicitaria contra los aranceles difundida en medios estadounidenses por la provincia de Ontario durante la Serie Mundial.
Preguntado sobre si estaba dispuesto a reiniciarlas, Trump respondió de manera evasiva: “Lo resolveremos. El problema es que Canadá fabrica muchas cosas que no necesitamos, porque también las producimos nosotros”. Aun así, reconoció que Canadá es “un lugar especial” y bromeó diciendo que “son muy buenos en hockey sobre hielo”.
El presidente estadounidense explicó que mantiene una “muy buena relación” con Carney, aunque remarcó que los canadienses son “comerciantes muy duros”.
Oleada de aranceles y presiones trilaterales
Trump anunció el 2 de abril la imposición de nuevos aranceles aduaneros contra decenas de países, lo que ha afectado gravemente las relaciones comerciales norteamericanas. En agosto aumentó al 35 % los aranceles contra Canadá, mientras México continúa enfrentando cargas del 25 %, con prórrogas otorgadas de manera irregular.
Además, ambos países han sido golpeados por tarifas adicionales en acero, aluminio, automóviles, madera y cobre, medidas que han generado incertidumbre en sectores industriales clave.
Según fuentes oficiales, Trump, Carney y Sheinbaum acordaron recientemente “seguir trabajando juntos” para estabilizar el comercio regional. Sin embargo, en repetidas ocasiones el presidente estadounidense ha amenazado con retirar a EE. UU. del CUSMA, el tratado comercial que reemplazó al TLCAN.
Futuro incierto para el CUSMA
El Tratado Comercial entre Canadá, Estados Unidos y México (CUSMA) ha servido para proteger a los socios norteamericanos contra aranceles amplios, pero entrará en su período de revisión obligatoria el próximo año. Si no se renueva, el acuerdo expirará en 2036.
Tanto México como Canadá están explorando alternativas para sortear los aranceles y proteger el comercio continental libre de impuestos, mientras Trump continúa utilizando la presión económica como herramienta central de negociación.








