ROMA, 22 nov.— El papa León XIV aceptó este sábado la renuncia del obispo español Rafael Zornoza, de 76 años, quien se encuentra bajo investigación eclesiástica por presuntos abusos sexuales contra un joven seminarista cometidos en la década de 1990. Se trata de la primera destitución de un obispo acusado de abuso realizada por el nuevo pontífice, lo que marca un precedente significativo en el manejo de estos casos dentro del Vaticano.
La Santa Sede anunció la decisión mediante un breve comunicado de una sola línea, sin mencionar motivo alguno. Oficialmente, Zornoza había presentado su renuncia en 2023, al cumplir los 75 años, edad habitual de jubilación para los obispos. Sin embargo, el Vaticano no la aceptó hasta este mes, después de que el diario El País revelara que el obispo estaba siendo investigado por un tribunal eclesiástico, hecho que permanecía fuera del conocimiento público.
Acusaciones graves sobre hechos ocurridos durante su etapa como formador
Según la investigación periodística, Zornoza fue señalado por un exseminarista que asegura haber sido manoseado y obligado a dormir con el entonces sacerdote desde los 14 hasta los 21 años. Los hechos habrían ocurrido mientras Zornoza dirigía el seminario de la diócesis de Getafe.
La denuncia, enviada mediante una carta al Vaticano el pasado verano, describe episodios continuados de abuso, así como un proceso de manipulación espiritual. El denunciante sostiene que Zornoza lo confesaba regularmente y lo convenció de acudir a un psiquiatra para “curar su homosexualidad”, una práctica ampliamente condenada por organismos de salud internacional.
La investigación avanza mientras la diócesis niega todos los señalamientos
La diócesis de Cádiz negó categóricamente las acusaciones, aunque confirmó la existencia de la investigación, realizada por el tribunal eclesiástico conocido como la Rota, con sede en Madrid.
En un comunicado emitido el 10 de noviembre, la diócesis señaló que Zornoza estaba cooperando plenamente y había suspendido sus actividades públicas mientras recibe tratamiento por un cáncer agresivo.
“Los hechos que se denuncian, ocurridos hace casi treinta años, son muy graves y además falsos”, expresó la nota oficial, insistiendo en la inocencia del obispo retirado.
Un caso sin precedentes en la Iglesia española
Este episodio se considera el primer caso conocido públicamente en el que un obispo retirado es investigado por abuso sexual en España. El país vive desde hace varios años un profundo proceso de revisión histórica, tras décadas de denuncias silenciadas y encubrimientos dentro de la Iglesia, una institución que dominó la vida social española durante gran parte del siglo XX.
En 2023, la primera investigación oficial sobre abusos en España estimó que las víctimas podrían ascender a cientos de miles, cifra basada en una encuesta incluida en el informe del Defensor del Pueblo, que recopiló testimonios de 487 presuntas víctimas a lo largo de 18 meses.
Aunque los obispos españoles pidieron disculpas, rechazaron la interpretación de que los abusos fueran de tal magnitud, calificando las conclusiones de “mentira”. En respuesta, la Conferencia Episcopal realizó su propia auditoría y afirmó en 2024 haber identificado 728 abusadores sexuales dentro de la Iglesia desde 1945. Ese mismo año presentó un plan para compensar económicamente a las víctimas, después de que el gobierno español aprobara una normativa que obliga a la institución a asumir su responsabilidad financiera.
Sin nombramiento provisional para la diócesis
Hasta el momento, el papa León XIV no ha designado un administrador temporal para la diócesis de Cádiz, que queda en una situación de interinidad mientras continúa la investigación canónica contra el obispo emérito.
El caso Zornoza se suma a una serie de desafíos que enfrenta el nuevo pontífice en su gestión, en particular en lo referido a la transparencia, la justicia interna y la atención a las víctimas de abuso, un tema que continúa sacudiendo a la Iglesia en todo el mundo.








