Berlín, 11 Nov.- El canciller alemán, Friedrich Merz, festeja este martes su 70º cumpleaños, convirtiéndose en el primer jefe de Gobierno en seis décadas en liderar Alemania como septuagenario. Sin embargo, la celebración se ve ensombrecida por tensiones en su coalición y su creciente impopularidad.
Merz, padre de tres hijos y abuelo de siete nietos, declaró a EFE:
“No me gusta hacer mucho alboroto por mi cumpleaños. Una gran ventaja de la edad es que uno se vuelve más tranquilo y aprende a separar lo esencial de lo superfluo. Estoy agradecido por estar en forma y gozar de buena salud y por poder concentrarme plenamente en mi labor como canciller federal”.
A pesar de su aniversario, el canciller mantuvo un día de trabajo normal, con reuniones, incluida una con el grupo parlamentario de la Unión Cristianodemócrata (CDU), donde recibió flores y corbatas como regalo.
El canciller más veterano del siglo
Merz asumió la jefatura del Gobierno en mayo pasado, convirtiéndose en el político más veterano en gobernar Alemania desde Konrad Adenauer, quien tenía 73 años al asumir en 1949. A diferencia de Adenauer, que contó con apoyo mayoritario en las urnas, Merz lidera una gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) tras elecciones reñidas.
Enfrentamientos en la coalición y retos internos
Tras medio año al frente del Gobierno, Merz enfrenta tensiones continuas entre conservadores y socios de coalición, principalmente en temas como jubilación, prestaciones sociales, aumento del personal militar y reforma de la ayuda básica de subsistencia.
A estos desafíos se suma un estancamiento económico luego de dos años de recesión, en un país altamente dependiente de exportaciones e industria fuerte. Pese a prometer un “otoño de reformas”, los ciudadanos no perciben aún los cambios que busca implementar.
Impopularidad y avance de la AfD
Merz, que nunca ha sido el político más popular, ve cómo su imagen se deteriora: según un sondeo de Insa para el diario ‘Bild’, solo el 27 % de los alemanes está satisfecho con su labor, mientras que el 64 % se declara insatisfecho, dos puntos más que en octubre.
Paralelamente, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) avanza en intención de voto, superando en algunas encuestas a la CDU de Merz y desafiando su liderazgo político.








