Nueva York, 24 SEP 2025Nvidia, la tecnológica más cotizada del planeta con una valoración bursátil cercana a los 4,5 billones de dólares, ha dado un paso estratégico sin precedentes para consolidar su posición en el negocio de Inteligencia Artificial (IA). En menos de una semana, la compañía ha invertido 5.000 millones de dólares en Intel y 100.000 millones de dólares en OpenAI, movimientos que aseguran su presencia en la cadena de suministro de semiconductores y en el desarrollo de la próxima generación de modelos de IA.

Según Antonio Castelo, analista de iBroker, se trata de una «jugada audaz y muy prometedora», que no busca rentabilidad inmediata, sino que se enmarca dentro de una estrategia a largo plazo para fortalecer la posición de Nvidia como proveedor imprescindible de soluciones de IA a nivel global.

Alianza con Intel: seguridad en la fabricación de chips

La adquisición del 4 % de Intel permitirá a Nvidia colaborar en la producción conjunta de unidades de procesamiento (CPU) para centros de datos, garantizando la fabricación de sus chips sin depender exclusivamente de TSMC, la empresa taiwanesa con la que subcontrata la fabricación de sus GPU. Esta diversificación reduce riesgos en la cadena de suministro y asegura que Nvidia pueda mantener márgenes y plazos de entrega incluso ante interrupciones globales.

Castelo destaca que en un mundo donde la escasez de chips es un problema recurrente, una alianza con Intel representa una ventaja competitiva significativa, asegurando la estabilidad de su producción y reforzando su capacidad de innovación en procesadores de alto rendimiento.

OpenAI: consolidando su dominio en inteligencia artificial

La inversión de 100.000 millones de dólares en OpenAI está destinada a la construcción de centros de datos con una capacidad conjunta de 10 gigavatios, equivalentes a entre 4 y 5 millones de GPU, que servirán para entrenar y ejecutar la próxima generación de modelos de IA. Con ello, Nvidia no solo vende sus GPU a OpenAI, sino que asegura que sus productos sean la plataforma de referencia para modelos de lenguaje grande (LLM) y aplicaciones avanzadas de IA.

Este proyecto refuerza la posición de Nvidia en el mercado global de inteligencia artificial y le permite anticiparse a futuros desarrollos, consolidando su papel como proveedor clave para empresas tecnológicas y laboratorios de investigación.

Tensiones con China y contexto geopolítico

Estas inversiones se producen en un contexto de tensiones con China, que recientemente ordenó a sus principales compañías tecnológicas suspender la compra de procesadores RTX Pro 6000D de Nvidia, como parte de su estrategia para reducir la dependencia de proveedores extranjeros. Este movimiento se sumó a acusaciones anteriores contra Nvidia por supuestas violaciones de la ley antimonopolio durante la adquisición de Mellanox Technologies en 2020.

El regulador chino busca así proteger su industria local de IA y promover alternativas nacionales, tras la aparición de la inteligencia artificial DeepSeek, que no utiliza chips de Nvidia, lo que provocó una histórica caída de 600.000 millones de dólares en Wall Street en enero de 2025.

Estrategia de largo plazo

Analistas coinciden en que Nvidia no busca beneficios inmediatos con estas inversiones, sino asegurar su liderazgo tecnológico a largo plazo, garantizar suministro y diversificar riesgos, mientras fortalece su influencia sobre los centros de desarrollo de inteligencia artificial más avanzados del mundo. Este doble movimiento en OpenAI e Intel consolida a Nvidia como pieza clave en el futuro de la IA y de los semiconductores globales, incluso ante desafíos regulatorios y geopolíticos.

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