BOGOTÁ, 11 de agosto.– El senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, baleado en un mitin político hace poco más de dos meses, falleció la madrugada de este lunes en Bogotá, confirmó su esposa María Claudia Tarazona. Tenía 39 años.
“Descansa en paz, amor de mi vida. Yo cuidaré de nuestros hijos”, escribió Tarazona en Instagram, pidiendo a Dios fuerza para afrontar la pérdida.
Uribe permanecía en estado crítico desde el 7 de junio, cuando recibió varios disparos —uno de ellos en la cabeza— durante un acto de campaña en el occidente de la capital, pese a contar con esquema de seguridad. Fue sometido a múltiples cirugías de emergencia y su pronóstico se mantuvo reservado hasta su muerte a la 1:56 de la madrugada, según informó la clínica Fundación Santa Fe.
El ataque, grabado en video, recordó los años más violentos de Colombia, cuando candidatos presidenciales eran blanco de sicarios y grupos armados en las décadas de 1980 y 1990.
Un político de linaje histórico
Nacido en 1986 en Bogotá, Uribe Turbay provenía de una familia con profunda trayectoria política. Su abuelo, Julio César Turbay Ayala, fue presidente entre 1978 y 1982; su padre, Miguel Uribe Londoño, ocupó curules en el Concejo de Bogotá y el Senado.
Su madre, la periodista Diana Turbay, fue secuestrada en 1990 por “Los extraditables”, organización liderada por Pablo Escobar. Murió un año después durante un fallido rescate, cuando Miguel tenía apenas cinco años.
Abogado y con una maestría en Harvard, inició su carrera política como concejal de Bogotá a los 26 años. Fue secretario de Gobierno de la ciudad y, en 2022, se convirtió en el senador más votado del país con el partido Centro Democrático. En octubre de 2023 anunció su intención de aspirar a la Presidencia en 2026, buscando ser el mandatario más joven de Colombia.
El día del atentado
El 7 de junio, mientras recorría el barrio Modelia en Fontibón, Uribe Turbay ofrecía un discurso sobre salud mental y derechos laborales de personas con discapacidad, cuando un joven de 15 años le disparó a corta distancia. El menor fue detenido en el lugar con una pistola Glock 9 mm. Posteriormente, la policía arrestó a otros cinco sospechosos por su presunta participación logística en el ataque.
La Fiscalía investiga los posibles móviles, que van desde un golpe a la oposición hasta represalias de grupos armados. Su equipo legal había denunciado antes que el senador no contaba con la protección necesaria, a pesar de reiteradas solicitudes para reforzarla.
Tras el atentado, más de 70.000 personas marcharon vestidas de blanco en la llamada “Marcha del silencio”, en repudio a la violencia política.
Reacciones y legado
El presidente Gustavo Petro lamentó su muerte, calificándola como “una derrota” para el país, y afirmó que su gobierno no ha perseguido a opositores. Expresidentes, congresistas, la vicepresidenta Francia Márquez y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio también enviaron mensajes de condolencia.
Para el analista Javier Garay, Uribe Turbay se convierte en un símbolo para la derecha colombiana, aunque advierte que es pronto para medir el impacto político de su asesinato en una contienda presidencial aún fragmentada.
En los últimos días, familiares, amigos y simpatizantes convirtieron el exterior de la clínica en un altar con flores y velas. Tarazona, quien tenía tres hijas de un matrimonio previo y un hijo en común con el senador, pidió que su tragedia sirviera para que “ningún niño en Colombia tenga que vivir lo mismo”.








