Jerusalén, 6 agosto. El Gobierno de la Franja de Gaza, controlado por Hamás, denunció este miércoles que entre el 27 de julio y el 5 de agosto únicamente ingresaron 853 camiones con ayuda humanitaria, muy por debajo de los 6.000 necesarios para cubrir las necesidades mínimas del enclave palestino. Según el comunicado, la entrada promedio diaria fue de solo 85 camiones, mientras que Gaza requiere al menos 600 camiones al día para abastecer los sectores de salud, servicios y alimentación.
En contraste, Israel, a través del organismo militar COGAT, asegura que en el mismo periodo entraron 1.950 camiones, de los cuales 1.200 lo hicieron entre el 27 de julio y el 2 de agosto, con más de 23.000 toneladas de ayuda distribuidas por la ONU y otras organizaciones. A ellos se suman 750 camiones adicionales que, según Israel, entraron en los días posteriores.
Caos logístico y saqueos agravan la situación
Hamás denunció además que muchos camiones son saqueados por clanes y bandas armadas, debido a la falta de medidas de seguridad israelíes que garanticen el transporte seguro de la ayuda hacia los almacenes de distribución. Como resultado, gran parte de los suministros no llegan a la población necesitada.
La situación se volvió aún más crítica la madrugada de este miércoles, cuando al menos 20 personas murieron y decenas resultaron heridas al volcar un camión con ayuda humanitaria. Las autoridades gazatíes responsabilizaron al Ejército israelí por cerrar rutas seguras y obligar a los vehículos a circular por carreteras peligrosas.
Muertes por desnutrición y bombardeos
Durante julio, se dispararon las muertes por desnutrición en Gaza, según datos del Ministerio de Sanidad gazatí, ante la escasez de alimentos provocada por las restricciones de entrada impuestas por Israel. Solo este martes, cinco personas fallecieron por causas relacionadas con el hambre, incluyendo un bebé de seis meses.
Ese mismo día, los bombardeos israelíes sobre la Franja causaron al menos 135 muertes, elevando el número total de fallecidos desde el inicio del conflicto, el 7 de octubre de 2023, a 61.158, de acuerdo con cifras oficiales gazatíes.
Mientras continúa la guerra de cifras entre Hamás e Israel sobre la ayuda humanitaria, miles de palestinos permanecen atrapados en condiciones extremas, sin acceso suficiente a alimentos, medicinas ni servicios esenciales.








