LOS ÁNGELES, 25 junio.- Hace un cuarto de siglo, una niña con mochila parlante y un mono llamado Botas conquistó las pantallas del mundo con una frase que aún resuena en millones de hogares: “¡Hola, soy Dora! ¿Cómo te llamas?”. Así nació Dora la Exploradora (Dora the Explorer), la primera protagonista latina de una serie infantil con proyección internacional, un ícono que desde 1999 ha inspirado a generaciones con su espíritu aventurero, su enfoque bilingüe y su mensaje de inclusión.
Para celebrar su 25 aniversario, Nickelodeon ha desplegado una ambiciosa estrategia multiplataforma que incluye una nueva temporada animada, una película en acción real —Dora and the Search for Sol Dorado, filmada en Colombia—, un podcast, un álbum musical y una nueva línea de juguetes. La actriz Samantha Lorraine interpretará a Dora en la nueva producción de Paramount+, buscando conectar con la nostalgia de quienes crecieron con ella y al mismo tiempo atraer a nuevas audiencias.
“Dora celebra la cultura latina, pero también empodera a todos para ser su verdadero yo. No es exclusiva. Es inclusiva”, afirmó Ramsey Naito, presidente de animación en Paramount y Nickelodeon.
De fenómeno televisivo a símbolo cultural
Creada por Chris Gifford y Valerie Walsh Valdes, Dora la Exploradora surgió con el objetivo de representar a una niña latina resolviendo problemas a través de una narrativa interactiva. Desde el principio, Nickelodeon evitó asignarle una nacionalidad específica, convirtiéndola en un personaje panlatino con el que millones de niños podían identificarse.
Kathleen Herles, la actriz de ascendencia peruana que dio voz a Dora durante más de una década, recuerda con emoción su paso por la serie. “Fue la mayor aventura de mi vida. Me cambió dos veces: cuando la interpreté y ahora que doy voz a su mamá en la nueva versión”, confesó.
La revolución bilingüe en la TV infantil
La propuesta bilingüe de Dora —español para los angloparlantes e inglés para los hispanohablantes— fue pionera en integrar la educación lingüística al entretenimiento preescolar. Según datos de Nickelodeon, la serie se transmite actualmente en más de 150 países y ha sido traducida a 32 idiomas. Este enfoque didáctico, reforzado por consultores educativos, ayudó a fomentar habilidades lingüísticas, sociales y espaciales en millones de niños alrededor del mundo.
Un hito para la representación latina
El impacto de Dora trasciende lo educativo. De acuerdo con el informe Latinos en los Medios 2024 del Latino Donor Collaborative, los actores latinos siguen subrepresentados en la televisión estadounidense, lo que realza aún más el legado de Dora como pionera.
“Dora permitió que los latinos fueran representados como educadores, enseñando nuestro idioma y también conocimientos esenciales para la infancia. Es más relevante que nunca”, señaló Brenda Victoria Castillo, presidenta de la Coalición Nacional de Medios Hispanos.
Desde su debut, Dora abrió el camino a otras figuras como su primo Diego (Go, Diego, Go!), y más tarde, personajes multiculturales en series como Elena de Avalor o Alma’s Way. Su influencia incluso ha alcanzado el Desfile de Acción de Gracias de Macy’s y plataformas digitales donde su emblemática canción Backpack Song continúa siendo reproducida por millones.
Un personaje que no envejece, pero evoluciona
A lo largo de los años, Dora ha crecido con su audiencia. La serie derivada Dora and Friends: Into the City! la mostró en una versión adolescente, mientras que la película Dora y la ciudad perdida (2019), protagonizada por Isabela Merced, la llevó al cine con éxito. Ahora, Dora and the Search for Sol Dorado busca continuar ese camino de representación con una producción latina filmada en América Latina.
La nueva intérprete, Samantha Lorraine, expresó a Associated Press: “Es un honor ponerme en los zapatos de Dora. Representa algo muy grande. Ser parte de eso, donde la representación importa, es muy significativo”.
Dora, más allá de la pantalla
El legado de Dora la Exploradora es, según sus creadores, un recordatorio de que los más pequeños también pueden ser poderosos. “Los preescolares no pueden atarse los zapatos, pero si ayudan a Dora a llegar a la Ciudad de los Juguetes Perdidos, sienten que lograron algo. Y eso es muy poderoso”, explicó Gifford.
En una era donde la diversidad y la inclusión son ejes fundamentales en la industria del entretenimiento, el mensaje de Dora sigue tan vigente como hace 25 años. Su aventura no solo continúa: se reinventa para seguir empoderando, enseñando y representando.
“Necesitamos más Doras”, concluyó Brenda Victoria Castillo. “Si la gente estuviera más dispuesta a aprender sobre otras culturas y lenguas, y no lo viera como una amenaza, estaríamos en un lugar muy distinto como sociedad y como mundo”.








