Madrid, 14 junio.- Alrededor de 3.000 personas, según cifras de la Delegación del Gobierno, se manifestaron este viernes por las calles de Madrid en una marcha organizada por el partido ultraderechista Vox, con el objetivo de exigir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras un informe de la Guardia Civil que involucra al dirigente socialista Santos Cerdán en un supuesto caso de cobro de comisiones por adjudicación de obras públicas.

La movilización comenzó pasadas las 21:00 horas en el intercambiador de Moncloa y recorrió las calles Princesa y Marqués de Urquijo hasta la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz, la cual fue fuertemente custodiada por un amplio dispositivo policial. La protesta se convocó bajo el lema “Todos a la cárcel”, y estuvo encabezada por el líder de Vox, Santiago Abascal, acompañado por otros dirigentes de la formación.

Abascal cargó con dureza contra el Gobierno y exigió “la convocatoria inmediata de elecciones generales” y la presentación de una moción de censura, señalando que si Vox contara con dos diputados más —actualmente tiene 33 y se requieren 35—, ya la habría registrado. “Nos ponemos a disposición de cualquiera que tenga un mínimo de dignidad y esté escandalizado por la corrupción y la mentira de este Gobierno”, declaró, aludiendo también al PP por su pasividad: “Quien puede hacerlo no quiere, no se atreve o no le dejan”.

Durante la marcha, se escucharon cánticos como “Pedro Sánchez, a prisión”, “No es un presidente, es un delincuente” y consignas violentas como “La sede de Ferraz, la vamos a quemar”, acompañadas por saludos fascistas y la entonación del himno franquista “Cara al sol” por parte de algunos manifestantes. Banderas preconstitucionales, la cruz de Borgoña y pancartas ofensivas con la imagen de Santos Cerdán disfrazado de cerdo también fueron visibles durante la concentración.

La Policía Nacional desplegó un operativo para evitar altercados mayores y cortó el tráfico en las inmediaciones de Ferraz. Sin embargo, tuvo que intervenir con gases lacrimógenos para dispersar a un grupo violento que arrojó bengalas, adoquines y botellas contra los agentes. Según fuentes del SAMUR, no se reportaron heridos de gravedad, aunque una persona fue atendida por una herida leve en la frente tras una caída.

La protesta de este viernes fue precedida por otra concentración la noche anterior, también frente a la sede del PSOE, donde participaron el líder de Vox y Alvise Pérez, dirigente del movimiento “Se Acabó La Fiesta” (SALF). Esa convocatoria reunió a unas 600 personas, según cifras oficiales.

El caso que ha reavivado la tensión política gira en torno a Santos Cerdán, número tres del PSOE y exsecretario de Organización, quien aún mantiene su acta como diputado del Congreso y se ha personado en el conocido “caso Koldo”. Las acusaciones sobre presuntas comisiones en contratos públicos han sido el catalizador de estas movilizaciones, que amenazan con prolongarse mientras crecen las presiones sobre el Ejecutivo.

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