MONTMELO, ESPAÑA, 2 JUNIO – La temporada de Lewis Hamilton con Ferrari sigue marcada por la frustración, y el Gran Premio de España del domingo no fue la excepción. A pesar de obtener un sexto lugar, el siete veces campeón del mundo tuvo que enfrentar una nueva humillación al ser superado por su compañero de equipo Charles Leclerc y recibir órdenes del equipo para cederle paso, además de ser adelantado por Nico Hulkenberg en el tramo final de la carrera.

Un desempeño complicado

Hamilton comenzó bloqueando a Leclerc durante varias vueltas, lo que llevó a Ferrari a intervenir mediante una orden por radio solicitándole que se apartara para permitir que su compañero avanzara. Este tipo de situaciones ha sido recurrente durante la primera mitad de la temporada, evidenciando las tensiones entre ambos pilotos y la preferencia aparente del equipo hacia Leclerc.

Pero lo más preocupante para Hamilton llegó cerca del final de la carrera cuando Nico Hulkenberg, pilotando un Sauber, logró adelantarlo sin dificultades. «No tengo idea de por qué fue tan malo», declaró Hamilton tras la carrera, atribuyendo el problema a un coche desequilibrado. Según él, este fue el peor desempeño que ha experimentado en cuanto a equilibrio del vehículo, lo que afectó significativamente su rendimiento en Montmeló.

Una temporada difícil

Desde su llegada a Ferrari a principios de año, Hamilton ha enfrentado múltiples retos. Su única nota positiva hasta ahora fue la victoria en el sprint clasificatorio en China, aunque esta alegría fue efímera debido a una doble descalificación tanto para él como para Leclerc en el Gran Premio al día siguiente. Su mejor resultado en una carrera completa fue un cuarto lugar en Imola, destacándose como uno de los pocos momentos en los que pudo competir dentro del top cinco.

El británico reconoció que su adaptación al equipo italiano está siendo más difícil de lo esperado. «Estoy trabajando duro cada día para entender este coche, pero parece que siempre hay algo nuevo que aparece y me complica las cosas.»

Oscar Piastri, vencedor en Montmeló

En contraste con la lucha interna de Ferrari, Oscar Piastri lideró desde temprano y cruzó la meta en primer lugar, consolidándose como uno de los pilotos más consistentes de la temporada. Su victoria dejó a Hamilton aún más lejos de la cima, reflejando el abismo entre el rendimiento del equipo italiano y otros contendientes principales.

La situación actual plantea dudas sobre si Hamilton podrá recuperarse este año o si su decisión de abandonar Mercedes fue un error estratégico. Aunque restan varias carreras, la presión sobre el piloto británico aumenta conforme Ferrari prioriza el desarrollo del coche y los intereses de Leclerc por encima de sus resultados.

Futuro incierto

Para Hamilton, la falta de competitividad de su monoplaza y las decisiones tácticas del equipo han sido factores clave en su decepcionante desempeño. Mientras tanto, Charles Leclerc continúa demostrando por qué Ferrari lo considera su principal activo en la lucha por el campeonato mundial.

El equipo italiano deberá decidir cómo gestionar esta dinámica interna si desea mantener a Hamilton motivado y evitar conflictos mayores en el seno del equipo. Sin embargo, mientras persistan problemas técnicos y decisiones controvertidas, será difícil imaginar un cambio radical en la fortuna del veterano piloto.

Con estos resultados, Hamilton enfrenta un camino empinado para revertir su temporada y encontrar nuevamente el éxito que lo caracterizó durante años en Mercedes. Para muchos aficionados, este episodio en Montmeló refuerza la impresión de que su aventura con Ferrari está lejos de cumplir las expectativas generadas tras su fichaje.

Este domingo dejó claro que, incluso para leyendas del deporte, adaptarse a un nuevo equipo puede ser una tarea mucho más compleja de lo previsto.

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