CIUDAD DE MÉXICO, 21 enero.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara a los cárteles del narcotráfico como organizaciones terroristas extranjeras, medida que podría desencadenar una política más militarizada en la frontera sur de Estados Unidos y América Latina.
El documento menciona a grupos como los cárteles mexicanos, la banda venezolana Tren de Aragua y la salvadoreña Mara Salvatrucha (MS-13) como amenazas significativas para la seguridad estadounidense y la estabilidad regional. Aunque no detalla los nombres de los grupos, establece un plazo de 14 días para que los secretarios del ejecutivo presenten recomendaciones específicas.
Impacto potencial de la designación
La orden ejecutiva permitirá al gobierno estadounidense incautar activos de los cárteles en su territorio, sancionar a ciudadanos que mantengan vínculos comerciales con estas organizaciones y bloquear el ingreso de sus miembros al país. Sin embargo, expertos advierten que la medida podría dificultar el acceso al asilo para migrantes provenientes de países donde operan estas bandas.
Vanda Felbab-Brown, experta en crimen organizado del Brookings Institution, señaló que la designación podría descalificar a muchos migrantes de solicitar asilo, ya que los cárteles controlan el tráfico de migrantes en la región. Mike Vigil, exjefe de operaciones de la DEA, calificó la acción como «teatro político», afirmando que las herramientas contra el narcotráfico ya están en uso.
Reacciones en México y Estados Unidos
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó rotundamente la posibilidad de una intervención militar en México, mientras que otros líderes locales expresaron preocupación por las implicaciones de la medida. En los estados del norte de México, la violencia de los cárteles ha aumentado tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, lo que ha intensificado los enfrentamientos entre facciones rivales.
Familiares de víctimas, como Adrián LeBarón, quien perdió a su hija en una masacre en 2019, esperan que la designación como organizaciones terroristas visibilice la búsqueda de justicia en México. “Que se investigue por terrorismo es justicia no solo para nosotros, sino para cada pueblo y rincón del país donde el terror ha sembrado destrucción”, afirmó LeBarón en la red social X.
Contexto más amplio
La medida se suma a otras acciones anunciadas por Trump, incluida la declaración de emergencia en la frontera sur, la promesa de imponer aranceles del 25 % a México y Canadá, y la anulación de la aplicación CBP One para gestionar solicitudes de asilo. Estas decisiones reflejan una agenda de seguridad fronteriza que podría tener profundas repercusiones para México, América Latina y las relaciones bilaterales.
Mientras miles de ciudadanos mexicanos sufren las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico, la designación como organizaciones terroristas añade un nuevo elemento a una crisis ya compleja, con implicaciones que aún están por verse en la cooperación binacional y regional.








