Brasilia, 27 julio 2026.- La Corte Suprema de Brasil analiza una nueva disputa sobre los derechos políticos de las personas transgénero, luego de que una asociación solicitara excluir a las mujeres trans del cálculo del cupo mínimo del 30 % de candidaturas femeninas que los partidos deben cumplir por ley en las elecciones.

El debate surge después de que los comicios de 2022 marcaran un momento histórico para la representación política brasileña con la elección de cuatro mujeres trans en asambleas regionales y en el Congreso Nacional. Sin embargo, desde entonces, sus avances políticos han estado acompañados por denuncias de discriminación, amenazas y cuestionamientos sobre su identidad de género.

La demanda fue presentada por la asociación Matria, que sostiene que las candidaturas de mujeres trans no deberían contabilizarse dentro de la cuota destinada a mujeres basada en el sexo asignado al nacer.

Una discusión que llega al Supremo brasileño

El proceso, iniciado ante el máximo tribunal brasileño en junio, busca modificar el criterio vigente que permite a las personas trans ser consideradas según su identidad de género autodeclarada.

Actualmente, de los 513 diputados federales, 423 son hombres y 90 mujeres. Dentro de ese grupo, solo dos diputadas son mujeres trans, lo que representa aproximadamente el 0,38 % del total de la Cámara.

Las organizaciones defensoras de los derechos LGBTQIA+ consideran que la iniciativa representa un intento de reabrir debates que, según afirman, ya fueron resueltos por tribunales nacionales e internacionales.

El abogado especializado en derechos humanos Paulo Iotti calificó la acción como parte de una serie de disputas judiciales contra el reconocimiento de derechos trans.

“Están llegando al límite del acoso judicial”, afirmó en declaraciones citadas por EFE.

Los argumentos de la asociación Matria

La fundadora de Matria, Celina Lazzari, sostiene que la inclusión de mujeres trans dentro del cupo femenino perjudica a las mujeres consideradas biológicas por su organización.

Según Lazzari, existe una “narrativa dominante” que, en nombre de la defensa de derechos, estaría dejando de lado las necesidades específicas de las mujeres nacidas biológicamente como mujeres.

La asociación afirma que busca proteger el concepto de sexo biológico como una categoría objetiva y ha participado en debates internacionales relacionados con la identidad de género.

Lazzari reconoce que la decisión final podría ser contraria a su postura. “Lo más probable es que perdamos, no soy optimista”, señaló.

Críticas de organizaciones defensoras de derechos trans

Los defensores de los derechos de las personas trans rechazan los argumentos de Matria y consideran que la iniciativa forma parte de una ofensiva conservadora contra la inclusión.

Iotti sostiene que organizaciones como Matria utilizan discursos vinculados a la protección de mujeres y menores para cuestionar los derechos de un grupo históricamente discriminado.

Según el abogado, estas posiciones presentan a las mujeres trans como una amenaza para las mujeres cisgénero y los niños, una interpretación que considera injustificada y estigmatizante.

La disputa política antes de las elecciones

El debate judicial también se desarrolla en un contexto electoral marcado por el crecimiento de sectores conservadores en Brasil.

A principios de julio, la diputada derechista Clarissa Tércio, mencionada como posible candidata a vicepresidenta junto a Flávio Bolsonaro, presentó un documento ante la Justicia en apoyo a la postura de Matria.

Pocos días después, el Tribunal Superior Electoral (TSE) emitió una opinión contraria a esa interpretación y mantuvo la línea adoptada previamente por la justicia electoral brasileña.

Los defensores de los derechos trans advierten que un eventual cambio en la composición del Supremo podría modificar el equilibrio del debate, ya que el próximo presidente brasileño tendrá la posibilidad de designar nuevos magistrados.

El caso se ha convertido en uno de los principales enfrentamientos entre sectores progresistas y conservadores sobre identidad de género, representación política y derechos civiles en Brasil.


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