Ottawa, 17 Julio.- El fenómeno de El Niño ya está plenamente establecido en el océano Pacífico y evoluciona con una intensidad que ha sorprendido a la comunidad científica, alimentando la posibilidad de que se convierta en uno de los episodios más fuertes jamás registrados.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que las condiciones de El Niño ya cumplen ampliamente los criterios oficiales, después de que las temperaturas superficiales del mar en la región conocida como Niño 3.4 alcanzaran cerca de 2 °C por encima del promedio histórico.
Para declarar oficialmente un evento de El Niño basta con que esa anomalía térmica supere los 0,5 °C, por lo que los valores actuales reflejan un episodio de gran intensidad.
Un «super El Niño» gana fuerza
Varios modelos climáticos internacionales apuntan a que este fenómeno podría evolucionar hacia un «super El Niño», aunque los investigadores insisten en que todavía es pronto para determinar cuál será su intensidad máxima.
El científico climático Zeke Hausfather, de la organización Berkeley Earth, explicó que las temperaturas observadas en el Pacífico central ya se encuentran dentro del rango considerado propio de un evento muy fuerte.
Además, recordó que el pico del fenómeno aún no ha llegado.
Las proyecciones más recientes indican que El Niño podría alcanzar su máxima intensidad entre octubre y diciembre, por lo que las temperaturas del océano aún podrían seguir aumentando durante los próximos meses.
Podría superar todos los registros históricos
El episodio más intenso registrado hasta ahora ocurrió entre 2015 y 2016, cuando las temperaturas en la región Niño 3.4 alcanzaron aproximadamente 2,75 °C por encima del promedio.
Sin embargo, algunos modelos climáticos proyectan que este nuevo evento podría acercarse incluso a 3,6 °C, una cifra sin precedentes en los registros modernos.
De confirmarse esas proyecciones, el fenómeno superaría ampliamente los valores históricos conocidos y entraría en un territorio climático prácticamente inexplorado.
Los científicos aún debaten el papel del cambio climático
Aunque el calentamiento global ha incrementado la temperatura media del planeta, los especialistas todavía no han alcanzado un consenso sobre el papel exacto que desempeña el cambio climático en la intensidad de los episodios de El Niño.
El meteorólogo Nat Johnson, del laboratorio de dinámica de fluidos geofísicos de la NOAA, señaló que la transición desde La Niña hacia un episodio tan intenso de El Niño se produjo con una rapidez poco habitual.
Según explicó, todavía no existe una explicación definitiva que permita determinar por qué este cambio ha sido tan acelerado.
Riesgos para la agricultura, los incendios y la seguridad alimentaria
Los expertos advierten que un fenómeno de El Niño de gran intensidad puede tener importantes consecuencias en distintas regiones del mundo.
Entre las principales preocupaciones figuran el aumento del riesgo de sequías en zonas tropicales, problemas para la producción agrícola, alteraciones en los ecosistemas marinos y un incremento de la inseguridad alimentaria en países vulnerables.
En el caso de Canadá, los efectos suelen sentirse principalmente durante el invierno, con temperaturas más suaves de lo habitual y precipitaciones reducidas en varias regiones.
Estas condiciones podrían favorecer una temporada de incendios forestales más intensa durante la primavera siguiente, especialmente en el oeste canadiense, donde la falta de humedad aumenta el riesgo de propagación del fuego.
Los climatólogos insisten en que, aunque todavía quedan varios meses para conocer la magnitud definitiva del fenómeno, gobiernos, agricultores y servicios de emergencia deberían prepararse para posibles impactos significativos durante los próximos meses.








