La Habana, 27 mayo.- El observatorio Food Monitor Program (FMP) denunció ante el Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación que el conglomerado militar cubano GAESA ha profundizado la crisis alimentaria en la isla mediante el control absoluto de las divisas, las importaciones y las cadenas de distribución de alimentos bajo la administración de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

El informe, presentado ante organismos de la ONU en el marco de una convocatoria internacional sobre la concentración del poder corporativo en los sistemas alimentarios, sostiene que el Grupo de Administración Empresarial S.A. representa la máxima expresión de un modelo de “capitalismo administrativo” diseñado para beneficiar a la élite militar cubana mientras la población enfrenta una creciente escasez de alimentos.

Según el documento, empresas vinculadas a GAESA como Flora y Fauna S.A. concentran el acceso a recursos naturales estratégicos, incluyendo carnes, productos del mar y carbón vegetal, priorizando las exportaciones y la captación de divisas mientras los ciudadanos sufren desabastecimiento y deterioro de su poder adquisitivo.

El observatorio aseguró que el 96 % de los cubanos perdió capacidad para adquirir alimentos durante los últimos años, de acuerdo con estudios nacionales de seguridad alimentaria realizados en 2024.

El informe también señala que el conglomerado militar respondió a la caída del consumo interno impulsando un sistema digitalizado de comercialización orientado principalmente a quienes reciben remesas desde el extranjero, convirtiendo a la diáspora cubana en el mercado prioritario mientras millones de residentes en la isla quedan excluidos del acceso regular a productos básicos.

Además, el documento advierte que Cuba importa actualmente cerca del 80 % de los alimentos que consume y que la producción agrícola nacional cayó un 67 % en los últimos cinco años, situación atribuida al monopolio estatal sobre la importación y distribución de mercancías, así como a las restricciones impuestas a productores privados.

Los agricultores cubanos denunciaron regulaciones excesivas, altos impuestos, limitaciones para importar insumos y una burocracia que dificulta la comunicación con las autoridades. Según testimonios recogidos por FMP, los campesinos carecen de autonomía para decidir cómo producir o comercializar sus cosechas.

“No es justo que quienes trabajamos la tierra no tengamos control sobre lo que producimos ni a quién le vendemos”, indicó uno de los productores citados en el documento.

El informe también denuncia que las organizaciones campesinas oficiales funcionan como mecanismos de control político subordinados al Partido Comunista de Cuba, sin permitir participación independiente ni representación real de los agricultores.

Asimismo, Food Monitor Program documentó casos de confiscaciones, hostigamientos y represalias contra campesinos y organizaciones independientes que intentaron operar fuera de las estructuras oficiales controladas por el Estado.

Entre los ejemplos mencionados aparecen la retirada de tierras a productores críticos del sistema, confiscaciones de animales y persecución contra familias campesinas en distintas provincias del país.

El reporte sostiene además que en Cuba no existe una verdadera separación de poderes y que el marco legal funciona como respaldo de las políticas gubernamentales, sin mecanismos efectivos para proteger los derechos de productores o consumidores.

Aunque el régimen cubano ha impulsado normativas como la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional, el observatorio afirma que dichas medidas fueron diseñadas sin participación independiente de los sectores productivos.

El economista Emilio Morales, presidente de Havana Consulting Group, afirmó recientemente que GAESA controla sectores estratégicos de la economía cubana como el turismo, las remesas, el mercado dolarizado y el Banco Financiero Internacional, entidad a través de la cual circula la mayor parte de las transacciones comerciales entre Cuba y empresas extranjeras.

“No existe auditoría ni supervisión real sobre ese conglomerado”, afirmó Morales al referirse al poder económico acumulado por la estructura militar cubana.

Food Monitor Program indicó que la presentación del informe ante Naciones Unidas busca visibilizar la situación alimentaria en Cuba y promover acciones internacionales que garanticen el derecho a la alimentación y la protección de productores independientes en la isla.

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