Ciudad de México, 26 mayo.- El Gobierno de México desplegó este lunes un fuerte operativo policial en el Zócalo capitalino para impedir la instalación de un plantón por parte de miles de maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en un contexto marcado por las tensiones sociales y los preparativos del Mundial de Fútbol 2026.
Policías antimotines bloquearon los accesos a la principal plaza pública del país, replegando a los manifestantes hacia calles aledañas del centro histórico de la capital. En el operativo, los docentes denunciaron empujones, golpes y el uso de gases irritantes mientras intentaban avanzar hacia el Zócalo.
Del otro lado de las vallas, continuaban los trabajos para la instalación del FIFA Fan Festival, el espacio oficial donde se transmitirán los partidos del torneo que será inaugurado el próximo 11 de junio en la Ciudad de México. La coincidencia entre el dispositivo de seguridad y los preparativos del evento deportivo ha intensificado el conflicto.
Los manifestantes, en su mayoría integrantes de la CNTE, acusaron al Gobierno de priorizar la imagen internacional del país de cara al Mundial por encima de las demandas laborales del magisterio, especialmente en materia salarial y de pensiones.
“Nos reprimieron, nos pegaron, nos empujaron”, denunció Francisca Pérez, docente de la sección 22 de Oaxaca, una de las corrientes más combativas del sindicato, quien criticó además la falta de avances en las promesas de reforma al sistema de pensiones.
Los maestros aseguran que el Ejecutivo no ha cumplido compromisos adquiridos en campaña y sostienen que las reformas educativas siguen sin responder a sus exigencias. También acusan que la apertura del Zócalo a eventos internacionales contrasta con las restricciones impuestas a las protestas sociales.
En el operativo de seguridad, las autoridades argumentaron la necesidad de mantener el orden en una zona clave de la ciudad, especialmente por la instalación de estructuras vinculadas al evento deportivo global.
La CNTE, por su parte, anunció que continuará con las movilizaciones en los próximos días y que podrían sumarse más contingentes de distintos estados del país, en vísperas de un paro nacional previsto para el 1 de junio.
Los líderes del movimiento advirtieron que intentarán nuevamente ingresar al Zócalo, al que consideran un espacio público que “pertenece a los ciudadanos”, en un conflicto que refleja la creciente tensión entre las autoridades y el magisterio en la recta previa a uno de los eventos más importantes del calendario internacional.








