Teheran, 17 de abril de 2026 — El régimen de Irán anunció la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz para la navegación comercial, en el marco del alto el fuego vigente con Estados Unidos, una decisión que tuvo impacto inmediato en los mercados energéticos globales.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que todos los buques podrán transitar libremente por esta vía durante el periodo de tregua, siguiendo rutas previamente coordinadas por las autoridades marítimas del país.

El anuncio fue rápidamente celebrado por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien agradeció públicamente la decisión, en un gesto que apunta a una posible distensión en el conflicto tras semanas de enfrentamientos.

La reapertura del estrecho —por donde circula una parte significativa del petróleo mundial— provocó una fuerte reacción en los mercados: el crudo Brent cayó más de un 10%, situándose en torno a los 89 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate retrocedió más de un 11%, hasta aproximadamente 84 dólares.

Pese al anuncio, la situación en la zona sigue siendo tensa. En las últimas horas, al menos dos buques sancionados lograron cruzar el estrecho con destino a puertos iraníes, desafiando el bloqueo impuesto por Washington.

El tránsito marítimo en la zona había sido mínimo en días recientes, luego de que Estados Unidos reforzara su control sobre la ruta tras el fracaso de las negociaciones de paz, en un conflicto que se prolonga ya por casi siete semanas.

Las fuerzas estadounidenses aseguraron que varias embarcaciones dieron la vuelta ante la presión militar, aunque no confirmaron haber detenido todos los intentos de cruce.

La reapertura del estrecho representa un alivio temporal para el comercio energético global, pero también evidencia la fragilidad del alto el fuego y la posibilidad de una nueva escalada si las negociaciones no prosperan.

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