Quito, 10 abril.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó este jueves el regreso inmediato a Bogotá de la embajadora en Quito, María Antonia Velasco, tras la decisión del Gobierno de Ecuador de elevar los aranceles a las importaciones colombianas del 50 % al 100 %, en una nueva escalada de tensión comercial entre ambos países.
El mandatario colombiano anunció la medida a través de la red social X, donde también adelantó que el próximo consejo de ministros se celebrará en un punto de la frontera con Colombia y Ecuador, en un gesto de presión diplomática ante la decisión económica.
La decisión del Gobierno ecuatoriano, encabezado por Daniel Noboa, entrará en vigor el próximo 1 de mayo y ha sido justificada por Quito como una “tasa de seguridad” vinculada a la falta de avances de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la frontera común.
El Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador argumentó que la medida responde a criterios de seguridad nacional y a la necesidad de reforzar la cooperación bilateral en materia fronteriza. Según el comunicado oficial, la subida arancelaria busca presionar a Bogotá para implementar acciones más contundentes contra las redes criminales que operan en la zona.
Petro reaccionó calificando la decisión de “monstruosidad” y advirtió que la medida supone un punto de ruptura en la integración regional, al considerar que debilita los mecanismos comerciales existentes entre ambos países.
Por su parte, Noboa defendió la decisión y aseguró que no es posible mantener acuerdos económicos con un Gobierno que no demuestra el mismo compromiso en la lucha contra el narcotráfico. Además, afirmó que la reducción de la violencia en Ecuador en los últimos meses respalda su estrategia de presión fronteriza.
La escalada entre Bogotá y Quito se ha intensificado desde febrero, cuando comenzaron las primeras subidas arancelarias, acompañadas de otras medidas de tensión energética y diplomática, incluyendo restricciones en el suministro eléctrico y ajustes en el transporte de crudo entre ambos países.
El intercambio comercial entre Colombia y Ecuador supera los 2.800 millones de dólares anuales, aunque la balanza es tradicionalmente desfavorable para Quito, lo que añade un componente económico sensible a la crisis bilateral.
Mientras tanto, ambos gobiernos han suspendido o condicionado sus mesas de diálogo, lo que reduce las perspectivas de una solución inmediata a la creciente guerra comercial en la región andina.








