São Paulo, 10 Abril.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó este jueves una nueva ley que crea el delito específico de violencia vicaria, con penas de entre 20 y 40 años de prisión, en un intento por reforzar la protección de mujeres y menores frente a la violencia machista.

La llamada violencia vicaria —que consiste en el asesinato de hijos u otros familiares como forma de daño contra la mujer— no estaba tipificada hasta ahora de manera independiente en la legislación brasileña.

La aprobación de esta norma llega tras varios casos recientes de alto impacto social, incluido el de un hombre en el estado de Goiás que disparó contra sus dos hijos antes de suicidarse, un hecho que generó una fuerte conmoción en el país.

Nuevas medidas de protección obligatoria

Junto con esta reforma penal, el Gobierno brasileño también aprobó una ley que endurece las medidas de protección en casos de violencia de género, imponiendo el uso de tobilleras electrónicas a agresores cuando exista riesgo para la vida de mujeres o menores.

La normativa establece que, en caso de que un juez no ordene esta medida, deberá justificarlo de forma expresa, detallando los motivos de su decisión. Además, en municipios sin presencia judicial, la medida podrá ser aplicada directamente por la policía.

Según el Ejecutivo, estas herramientas buscan reforzar la respuesta inmediata del Estado ante situaciones de peligro, reduciendo el margen de discrecionalidad en casos de alto riesgo.

Debate sobre su aplicación

La diputada de izquierda Fernanda Melchionna, impulsora de los proyectos, defendió la eficacia de las tobilleras electrónicas y criticó que hasta ahora hayan sido “subutilizadas” en la lucha contra la violencia de género.

Durante la firma de la ley, Lula subrayó la necesidad de endurecer las sanciones contra los agresores, aunque insistió en que las medidas punitivas deben ir acompañadas de políticas educativas para combatir las raíces del machismo en la sociedad brasileña.

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