Puerto Príncipe, 1 Abril.- Haití vive un nuevo brote de violencia tras la matanza de al menos 70 personas, según informó la ONG Collectif Défenseurs Plus, perpetrada el domingo por el grupo armado Gran Grif en las localidades de Jean Denis y Pont Sondé, en el departamento de Artibonite, al norte de la capital. El ataque ocurre pocos días antes de la llegada prevista de la Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG), creada en 2025 por la ONU y compuesta por 5.500 efectivos.
La ONG reportó además 30 heridos y la quema de unas 50 casas. La Policía local, por su parte, confirmó la muerte de 16 personas en el mismo hecho. Hasta el momento, la Oficina del Primer Ministro Alix Didier Fils-Aimé no se ha pronunciado.
Condenas internacionales
Organizaciones no gubernamentales y las embajadas de Estados Unidos y Francia expresaron su repudio. La embajada estadounidense afirmó: “Condenamos a las bandas terroristas que siguen asesinando a sus compatriotas haitianos sin ningún respeto por la vida ni la dignidad humana. Nos solidarizamos con el pueblo haitiano, que merece un país pacífico y próspero”.
La embajada francesa subrayó que Gran Grif está sancionada por la ONU por su implicación en graves violaciones contra la población, y reiteró su apoyo a las fuerzas de seguridad haitianas y a la FRG, que reemplaza a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) tras casi dos años sin resultados significativos.
Críticas al Gobierno haitiano
La ONG Collectif Défenseurs Plus acusó al Gobierno de mostrar “una pasividad indignante que raya en la complicidad flagrante” y denunció la ausencia de respuesta en Artibonite, dejando a la región “en manos de los grupos armados”. Cerca de 6.000 personas se han visto obligadas a huir hacia localidades como Marchand Dessalines, Petite Rivière y Saint-Marc, enfrentando condiciones de extrema precariedad.
La Oficina de Protección del Ciudadano (OPC) manifestó su “profunda preocupación” y destacó que el acceso a las zonas afectadas sigue dificultado por la presencia de bandas armadas como Gran Grif y Kokorat San Ras, complicando la asistencia humanitaria y la verificación de víctimas.
Expansión de la violencia
La ONU alertó sobre la expansión de las pandillas hacia los departamentos de Centro y Artibonite, e instó a los Estados a cumplir el embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad para frenar el tráfico ilícito que alimenta la violencia en el país.
Este nuevo ataque refleja la persistente crisis de seguridad en Haití, donde la violencia de las bandas ha causado la muerte de al menos 5.500 personas entre marzo de 2025 y enero de 2026, según la ONU.








