Ciudad de México, 6 feb.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este viernes que su Gobierno planea enviar ayuda humanitaria a Cuba en los próximos días, incluyendo alimentos e insumos solicitados por la isla, mientras mantiene gestiones diplomáticas para retomar los envíos de petróleo sin exponerse a sanciones de Estados Unidos.
“Estamos pensando enviar esta ayuda, si no es el fin de semana, el lunes a más tardar, y es principalmente alimentación y algunos insumos que nos han solicitado”, declaró Sheinbaum durante su conferencia de prensa desde Michoacán.
La mandataria explicó que la coordinación se ha realizado a través de canales diplomáticos y autoridades mexicanas, con apoyo de Lázaro Cárdenas Batel, jefe de oficina de la Presidencia, y de la Secretaría de Relaciones Exteriores. “Hemos estado en ello y, como saben, en todos los trabajos diplomáticos para poder reenviar petróleo a Cuba”, añadió.
No obstante, Sheinbaum subrayó que la prioridad es proteger los intereses de México, aunque confirmó el compromiso con la asistencia humanitaria. “Obviamente, no queremos que haya sanciones para México, pero estamos en ese proceso de diálogo y por lo pronto se va a enviar ayuda humanitaria”, enfatizó.
La declaración se produce en un contexto de tensión diplomática por advertencias de Estados Unidos sobre posibles medidas contra países que suministren combustibles a la isla. Esto ha llevado al Gobierno mexicano a explorar alternativas antes de retomar los envíos energéticos a Cuba.
Consultada sobre un posible diálogo directo con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, Sheinbaum se mostró abierta: “Si es necesario, sí. Hasta ahora no, no hemos planteado esa posibilidad y hemos estado a través de la embajada de Cuba en México”.
El envío de ayuda humanitaria se daría después de que Petróleos Mexicanos (Pemex) informara que en 2025 envió petróleo a la isla por 496 millones de dólares y que México mantiene actualmente un único contrato comercial vigente con Cuba. Las autoridades mexicanas señalaron que se han frenado los envíos de petróleo para evitar posibles aranceles estadounidenses, pero ratificaron su disposición a continuar con la asistencia humanitaria.








