Toronto, 22 ene.- La Toronto Transit Commission (TTC) lanzó esta semana un proyecto piloto de nuevas tecnologías de seguridad en autobuses, diseñado para proteger a conductores, automovilistas, ciclistas y peatones en algunas de las rutas más transitadas de la ciudad. La iniciativa incluye sistemas de alerta de colisión y reducción de puntos ciegos, con el objetivo de evaluar su eficacia antes de una posible implementación a gran escala.
Un total de 33 autobuses que ya circulan por rutas seleccionadas han sido equipados con tecnología de advertencia sonora y visual. Estos sistemas alertan tanto a los operadores como a los usuarios de la vía sobre riesgos potenciales de accidente. En el exterior, peatones y otros conductores pueden escuchar mensajes como “Precaución, autobús acercándose” cuando se aproximan a un vehículo en movimiento, o “Peligro, retroceda” cuando existe un riesgo inmediato de colisión.
Dentro del autobús, los operadores reciben alertas sonoras acompañadas de paneles intermitentes, que les advierten sobre posibles impactos con vehículos, ciclistas u obstáculos cercanos. Las advertencias se activan en función de la distancia entre el autobús y su entorno, así como de la velocidad de desplazamiento, permitiendo una reacción más rápida ante situaciones peligrosas.
La TTC explicó que estos sistemas ya fueron sometidos a pruebas controladas durante el año pasado y que tecnologías similares se utilizan actualmente en otras jurisdicciones, como la región de York, así como en ciudades estadounidenses como Chicago y Boston.
Los autobuses del programa piloto operarán durante seis meses en algunas de las rutas con mayor flujo de tráfico y actividad peatonal, entre ellas: 29/329/929 Dufferin, 63/363 Ossington, 161 Rogers Road y 168 Symington. Estas zonas han sido seleccionadas precisamente por su alta interacción entre transporte público, vehículos privados, bicicletas y peatones.
Según la TTC, el propósito del proyecto es medir la efectividad real de cada tecnología, incorporar los aprendizajes al proceso de adquisición de futuros autobuses y evaluar la viabilidad de modernizar la flota existente con estos sistemas de seguridad avanzada.
“La seguridad es primordial en la TTC, y agradezco cualquier oportunidad para mejorar la protección tanto de los operadores como de los usuarios del transporte público”, afirmó Jamaal Myers, presidente de la TTC. “A través de este programa piloto de seis meses, recopilaremos información y perspectivas valiosas, y espero con interés conocer los resultados”.
La iniciativa se enmarca en los esfuerzos de la ciudad por reducir accidentes de tránsito y mejorar la convivencia vial, especialmente en un contexto urbano cada vez más congestionado y con un uso creciente de medios de transporte alternativos.








