Toronto, 5 ene.- La Junta de Control de Licores de Ontario (LCBO) retirará las botellas de whisky Crown Royal de sus estantes en febrero si la destilería Diageo procede con el cierre de su planta embotelladora en Amherstburg, afirmó el primer ministro de Ontario, Doug Ford.
El cierre de la fábrica del suroeste de Ontario, previsto para febrero, afectará a 180 empleos y forma parte de la decisión de Diageo de trasladar parte de su producción a Estados Unidos, específicamente al estado de Alabama, según la compañía. Ford criticó esta medida, alegando que la multinacional busca evadir los aranceles impuestos por Donald Trump.
Durante una conferencia de prensa en septiembre, Ford había vaciado una botella de Crown Royal frente a las cámaras como gesto de protesta ante el posible cierre de la planta. “Eso es una tontería”, declaró el lunes, subrayando que la medida afectará tanto a los trabajadores como a la identidad de un producto icónico canadiense.
Diageo, que produce más de 200 marcas entre las que destacan Johnnie Walker, Guinness, Baileys, Smirnoff y Captain Morgan, aseguró que el Crown Royal vendido en Canadá seguirá siendo destilado y embotellado en otras instalaciones del país, principalmente en Valleyfield, Quebec, donde se trasladarán las operaciones actualmente realizadas en Amherstburg.
El anuncio de Ford marca un nuevo capítulo en la disputa entre gobiernos locales y multinacionales sobre la protección del empleo y la producción nacional de licores, en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos.








