Berlín, 2 ene.- Alemania cerró 2025 con una media anual de unos 46 millones de personas empleadas, prácticamente el mismo nivel que en 2024, cuando el país alcanzó el récord histórico de ocupación desde la reunificación de 1990, según informó este viernes la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
De acuerdo con las primeras estimaciones oficiales, la cifra media anual de personas ocupadas en 2025 fue ligeramente inferior en unas 5.000 personas, lo que supone una variación del 0,0 % respecto al año anterior. Un dato que confirma una clara desaceleración del mercado laboral alemán, tras casi dos décadas de crecimiento ininterrumpido.
Destatis subrayó que, con la única excepción del año 2020 marcado por la pandemia, el número de personas con empleo en Alemania había aumentado de forma constante desde 2006, consolidando al país como uno de los motores laborales de Europa. Sin embargo, ese impulso se frenó de forma notable a partir de comienzos de 2024, tendencia que se consolidó a lo largo de 2025.
Un crecimiento que pierde fuerza
En 2024, el empleo todavía logró un avance moderado, con 52.000 nuevos puestos de trabajo, lo que representó un crecimiento del 0,1 % respecto a 2023. No obstante, 2025 rompió esa dinámica, situándose ligeramente por debajo de los niveles del ejercicio anterior y evidenciando un estancamiento del mercado laboral en la mayor economía de Europa y la tercera del mundo.
Los datos oficiales reflejan además un cambio estructural en la composición del empleo, con el sector servicios actuando como principal sostén frente a la pérdida de trabajadores en sectores tradicionales como la industria y la construcción.
Servicios al alza, industria y construcción en retroceso
Según Destatis, el sector servicios cerró 2025 con 34,9 millones de trabajadores, lo que supone 164.000 empleos más que en 2024, consolidándose como el gran pilar del empleo en Alemania. Este crecimiento compensó parcialmente la caída registrada en otros ámbitos clave de la economía.
En contraste, la industria perdió alrededor de 143.000 empleos, lo que equivale a una contracción del 1,8 %, mientras que la construcción registró un descenso de 23.000 trabajadores, un 0,9 % menos que el año anterior. Estos retrocesos reflejan las dificultades que atraviesan ambos sectores, afectadas por el encarecimiento de los costes, la ralentización económica y la incertidumbre internacional.
Pese a ello, Alemania mantiene 7,9 millones de empleos industriales, que representan aproximadamente el 22,8 % del total de la mano de obra, así como 2,6 millones de trabajadores en el sector de la construcción, cifras que siguen situando al país como una potencia industrial dentro de la Unión Europea.
Señales de alerta para 2026
El estancamiento del empleo en 2025 plantea desafíos de cara a 2026, especialmente en un contexto marcado por la transición energética, la digitalización y los cambios demográficos. Los expertos advierten de que la capacidad de Alemania para reactivar el crecimiento del empleo dependerá en gran medida de la evolución económica global, así como de las políticas públicas destinadas a impulsar la inversión y la innovación.
Por ahora, los datos confirman que el mercado laboral alemán ha entrado en una fase de ralentización, poniendo fin a casi veinte años de expansión sostenida y abriendo un nuevo escenario de incertidumbre para la economía del país.








