BOGOTÁ, 15 julio. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) confirmó este martes el hallazgo de estructuras óseas humanas en el antiguo botadero de escombros conocido como La Escombrera, en Medellín, que corresponderían a dos nuevas víctimas de desaparición forzada, elevando a seis los cuerpos localizados hasta ahora en este sitio emblemático del conflicto armado colombiano.
Los restos fueron encontrados entre el lunes y el martes, a escasos metros de donde previamente habían sido localizados otros cuatro cuerpos entre diciembre y enero pasados. Los trabajos de exhumación se concentran en una zona de 6.800 metros cuadrados, donde ya se han removido más de 43.000 metros cúbicos de tierra, en una de las búsquedas más extensas realizadas en zonas urbanas del país.
La JEP, encargada de juzgar crímenes graves del conflicto, investiga el caso dentro de su macroproceso sobre alianzas entre la Fuerza Pública y grupos paramilitares, quienes habrían utilizado La Escombrera como fosa común clandestina durante la década del 2000, cuando se disputaban el control territorial de la Comuna 13 de Medellín.
“Un lugar de ejecución”
Según el tribunal, al menos dos de los cuerpos hallados anteriormente presentan signos de violencia que apuntan a ejecuciones extrajudiciales, con impactos de arma de fuego en la cabeza. Esto confirmaría que La Escombrera no solo fue usada para desaparecer cuerpos, sino como centro de exterminio, donde se ejecutaba y luego se enterraba a las víctimas.
El drama de las familias y la deuda del Estado
Durante años, organizaciones de víctimas y familiares denunciaron que en La Escombrera podrían yacer decenas de desaparecidos, especialmente tras la controvertida Operación Orión de octubre de 2002, en la que fuerzas estatales y civiles armados irrumpieron en la zona para erradicar la presencia guerrillera, dejando un rastro de represión, desapariciones y silencio.
“Esto no habría sido posible sin la persistencia de las familias buscadoras, que durante dos décadas alzaron la voz pese a las amenazas”, declaró un representante de la Mesa de Víctimas de Medellín tras conocerse los nuevos hallazgos.
Más de 121.000 desaparecidos
De acuerdo con la Comisión de la Verdad, en Colombia hubo 121.768 personas desaparecidas forzosamente entre 1985 y 2016, lo que ubica a este delito como uno de los más dolorosos legados del conflicto armado. La cifra fue reconocida oficialmente tras la firma del Acuerdo de Paz de 2016 entre el Gobierno y las extintas FARC.
Los hallazgos en La Escombrera representan un avance judicial y simbólico para la reparación de las víctimas, pero también exponen la lentitud del Estado en garantizar verdad y justicia a los familiares, muchos de los cuales murieron sin saber el paradero de sus seres queridos.
La JEP continuará las labores forenses y ha reiterado el llamado a quienes tengan información sobre la ubicación de más víctimas a colaborar con el proceso judicial. Mientras tanto, La Escombrera se consolida como uno de los símbolos más escalofriantes del conflicto urbano en Colombia.








