Lima, 6 jun.- El megapuerto de Chancay, ubicado a unos 80 kilómetros al norte de Lima y construido mayoritariamente con capital chino, inició este jueves oficialmente sus operaciones comerciales tras la entrega formal de su licencia, en una ceremonia encabezada por la presidenta de Perú, Dina Boluarte.
Según un comunicado de la Presidencia peruana, la entrega de la licencia oficializó la apertura del megapuerto, que fue inaugurado en noviembre pasado y es gestionado por la empresa concesionaria Cosco Shipping Ports.
Durante el acto, Boluarte destacó que el comercio generado en Chancay aportará 1,8 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto (PIB) del país, lo que equivale a unos 4.500 millones de dólares (3.933 millones de euros). Además, se estima que generará 7.000 empleos directos e indirectos.
La mandataria resaltó que el megapuerto es un ejemplo de colaboración entre el Estado y la inversión privada, con una visión a largo plazo y compromiso con el desarrollo nacional.
Entre las ventajas de Chancay, Boluarte subrayó que la reducción del tiempo de transporte marítimo hacia Asia, de 35 a 25 días, permitirá disminuir costos logísticos y aumentar la competitividad de los productos peruanos.
“Chancay se convertirá en un eje estratégico dentro de la red de comercio del Pacífico. Invito a los vecinos de la región a utilizar nuestro puerto para fortalecer su comercio con el mercado asiático”, afirmó la presidenta.
Boluarte, acompañada por el ministro de Transportes y Comunicaciones, César Sandoval; el presidente de la Autoridad Portuaria Nacional, Juan Carlos Paz; y el gerente general de Cosco Shipping Ports, Chen Lihui, recorrió las instalaciones del megapuerto.
El megapuerto fue inaugurado oficialmente en noviembre de 2024 desde el Palacio de Gobierno de Lima, en un acto conjunto con el presidente chino Xi Jinping, durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
En marzo pasado, fuentes chinas informaron que la ruta marítima directa entre Chancay y Shanghái movilizó 22.000 toneladas de carga en sus primeros dos meses de operación preliminar, iniciada el 18 de diciembre de 2024 con dos viajes semanales.
Esta ruta redujo el tiempo de transporte entre Perú y China de más de un mes a aproximadamente 23 días y permitió disminuir al menos un 20 % los costos del transporte marítimo, beneficiando exportaciones chinas de automóviles e importaciones peruanas de frutas y harina de pescado.








