Ottawa, 8 mayo.- Dos pasajeros de Ontario que viajaban a bordo del crucero MV Hondius, escenario de un brote mortal de hantavirus, regresaron a Canadá y permanecen actualmente en aislamiento preventivo, mientras que un ciudadano de Quebec también se encuentra bajo vigilancia sanitaria tras viajar en un avión donde se confirmó un caso relacionado con el brote.

Las autoridades sanitarias de Quebec informaron que el riesgo de transmisión para la población es “extremadamente bajo”. La ministra de Salud provincial, Sonia Bélanger, explicó que la persona aislada en Quebec no mantuvo contacto cercano con el caso confirmado detectado en el vuelo y que, además, no presenta síntomas.

“La transmisión de hantavirus entre humanos es extremadamente rara”, señalaron las autoridades, que aseguraron que continúan monitoreando la situación junto a los servicios de salud pública.

El Ministerio de Salud de Quebec confirmó que hasta el momento no existen casos confirmados de hantavirus en la provincia.

En Ontario, la ministra de Salud, Sylvia Jones, confirmó que los dos pasajeros procedentes del crucero desembarcaron el pasado 24 de abril en la isla de Santa Elena y posteriormente regresaron a Canadá antes de que el brote fuera oficialmente identificado.

Actualmente ambos permanecen aislados y bajo vigilancia activa por parte de las autoridades sanitarias locales. Según Ottawa, ninguno presenta síntomas.

El gobierno federal indicó que trabaja junto a las provincias mediante un equipo intergubernamental de respuesta para monitorear posibles casos y coordinar medidas preventivas. El período de cuarentena podría extenderse hasta 30 días.

Además, cuatro ciudadanos canadienses continúan a bordo del MV Hondius, mientras equipos consulares canadienses se desplazan hacia las Islas Canarias para supervisar el desembarco de los pasajeros y garantizar el cumplimiento de los protocolos sanitarios.

El crucero, operado por Oceanwide Expeditions, realizaba una travesía entre Argentina y Cabo Verde cuando se registró el brote que ya dejó tres fallecidos y varios casos de enfermedad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existe la sospecha de que en este caso el virus pudo haberse transmitido de pasajero a pasajero, una situación poco habitual para el hantavirus, que normalmente se contagia mediante la inhalación de partículas procedentes de excrementos, saliva u orina de roedores infectados.

El hantavirus puede provocar graves afecciones respiratorias y renales, incluyendo fiebre hemorrágica y complicaciones potencialmente mortales.

Las autoridades sanitarias internacionales continúan rastreando a los pasajeros que desembarcaron en diferentes puertos antes de la confirmación oficial del brote, en una operación compleja debido a la dispersión de viajeros en distintos países.

Expertos en enfermedades infecciosas subrayaron que la exposición al virus no implica necesariamente el desarrollo de la enfermedad y destacaron que, hasta el momento, los riesgos de transmisión comunitaria siguen siendo bajos.

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