Bogotá, 7 mayo.- A menos de un mes de las elecciones presidenciales de Colombia previstas para el próximo 31 de mayo, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea desplegó 40 observadores que harán seguimiento permanente a la campaña y a la organización de los comicios en distintas regiones del país.
El jefe adjunto de la misión, José Antonio de Gabriel, explicó este jueves que las elecciones presidenciales representan un proceso técnicamente más sencillo que las legislativas celebradas en marzo, debido al menor número de candidatos y mesas de votación, lo que permitirá una transmisión de resultados más rápida.
Sin embargo, advirtió que la campaña presidencial se desarrolla en un ambiente de alta tensión política y polarización, un factor que podría generar mayores desafíos durante la jornada electoral.
El representante europeo destacó que, pese a las dificultades registradas en las elecciones legislativas —incluidos cuestionamientos al sistema electoral, problemas climáticos y amenazas de grupos armados—, Colombia volvió a demostrar capacidad institucional para organizar elecciones en prácticamente todo el territorio nacional.
La misión europea reconoció además que la presencia de grupos armados ilegales sigue representando uno de los principales riesgos para el proceso democrático colombiano, especialmente en regiones históricamente afectadas por el conflicto.
No obstante, expresó confianza en las medidas implementadas por las autoridades para garantizar la seguridad y proteger el derecho de los ciudadanos a votar libremente.
En paralelo al despliegue electoral, la Delegación de la Unión Europea en Colombia y representantes diplomáticos de varios países europeos iniciaron una visita conjunta a Barrancabermeja, principal ciudad del Magdalena Medio, una de las regiones más golpeadas por la violencia.
La misión busca evaluar la situación de derechos humanos y la seguridad de líderes sociales y defensores comunitarios, en medio de denuncias por amenazas, desplazamientos y ataques armados en distintas zonas rurales.
El Magdalena Medio atraviesa actualmente una compleja crisis humanitaria marcada por confinamientos de comunidades, presencia de minas antipersonales, ataques con explosivos lanzados desde drones y restricciones de acceso a alimentos, salud y educación.
La Unión Europea reiteró su llamado a reforzar las garantías de seguridad para la población civil y a proteger el normal desarrollo de las elecciones presidenciales en todo el país.







