Lima, 2 jun.— Este domingo marcó un día histórico para el Perú con la inauguración oficial del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en Lima. Tras 12 horas sin vuelos comerciales despegando o aterrizando en la capital peruana, el primer avión en tocar tierra en las modernas instalaciones fue un vuelo de Iberia procedente de Madrid, recibido con honores y una ceremonia simbólica que incluyó un cruce de aguas.

Con esta transición, el antiguo aeropuerto, también llamado Jorge Chávez, cerró formalmente sus puertas tras 60 años de servicio ininterrumpido. Durante este período, movilizó a cerca de 400 millones de pasajeros y registró aproximadamente cuatro millones de operaciones aéreas, consolidándose como un pilar clave del transporte aéreo nacional e internacional.

Un Cambio Sin Precedentes

El traspaso de operaciones entre el viejo y el nuevo aeropuerto se llevó a cabo con precisión. Durante la madrugada, más de 50 aeronaves fueron trasladadas desde el terminal antiguo hacia el nuevo, preparándose para el inicio de operaciones programado. A lo largo de este domingo, el nuevo aeródromo espera manejar alrededor de 250 vuelos nacionales e internacionales, destacando su capacidad mejorada y su infraestructura renovada.

Funcionarios han recomendado a los pasajeros llegar con tiempo adicional para evitar contratiempos durante este período de adaptación. Sin embargo, se asegura que la experiencia será más cómoda, ágil y eficiente gracias a las modernas instalaciones del nuevo aeropuerto.

El primer vuelo internacional en partir desde el nuevo terminal fue el LATAM 2482, con destino a Atlanta, Estados Unidos. Por otro lado, el último vuelo en despegar del antiguo aeropuerto fue el LPE2478 rumbo a Los Ángeles, mientras que el último en aterrizar allí fue el LPE2233 proveniente de Iquitos, en la selva amazónica peruana.

El Adiós al Viejo Terminal

A las 1:00 AM (6:00 GMT), el antiguo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez concluyó oficialmente sus operaciones con un acto simbólico: el apagado progresivo de sus luces, sellando así el cierre definitivo del terminal. Desde 1965, año de su inauguración, este aeropuerto fue testigo de cambios significativos en la aviación peruana y latinoamericana.

Según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), su clausura representa un «hito en la historia del transporte aéreo nacional y regional». Ahora, todas las operaciones aéreas en Lima se centralizarán exclusivamente en el nuevo terminal, ubicado en el Callao.

Una Obra Monumental

El pasado viernes, la presidenta peruana, Dina Boluarte, presidió la ceremonia oficial de inauguración del nuevo aeropuerto, valorado en una inversión de aproximadamente 2.400 millones de dólares. Durante su discurso, Boluarte destacó la importancia de esta obra para el desarrollo económico y turístico del país:

«Hoy el Perú marca un nuevo hito en su historia. No hay mayor honor ni emoción para mí que haber impulsado la construcción y entrega del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (…) Hoy podemos decir: el Perú alza el vuelo con la fuerza de su gente.»

En mayo, el nuevo terminal completó una fase de pruebas exitosa donde operaron 116 vuelos internacionales, movilizando a 22.764 pasajeros hacia destinos clave como Buenos Aires, Madrid, Ciudad de México, Santo Domingo y Punta Cana.

Modernidad y Futuro

El nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez no solo amplía la capacidad operativa de Lima, sino que también mejora significativamente la experiencia de los viajeros mediante tecnología avanzada, mayor comodidad y espacios diseñados para facilitar la movilización dentro del terminal.

Este cambio histórico refleja el compromiso del Perú por posicionarse como un hub aeroportuario regional, promoviendo el turismo y facilitando conexiones globales. Con la entrada en funcionamiento de esta nueva infraestructura, el país da un paso crucial hacia su modernización y competitividad internacional.

Conclusiones

La inauguración del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez es un testimonio del progreso peruano en materia de infraestructura y conectividad. Mientras el viejo aeropuerto pasa a ser parte de la memoria colectiva, el nuevo terminal asume el reto de llevar al Perú al siguiente nivel en términos de movilidad y desarrollo económico.

Esta transición no solo beneficia a los viajeros peruanos y extranjeros, sino que también fortalece la posición del país como un destino estratégico en América Latina. Queda claro que el Perú está listo para «alzar el vuelo» con este ambicioso proyecto, que promete transformar la manera en que los ciudadanos y visitantes experimentan la aviación en la región.

Publicidad