Caracas, 13 may.- La Administración de Nicolás Maduro respondió este martes a las declaraciones del alto comisionado para los derechos humanos de la ONU, Volker Türk, acusándolo de «atacar con virulencia» a Venezuela y de guardar «silencio» frente a violaciones perpetradas por «Gobiernos alineados con intereses hegemónicos». A través de un comunicado emitido por la Cancillería venezolana, el Ejecutivo aseguró que Türk parece «más enfocado en conservar su cargo que en defender los derechos humanos».
La respuesta se produce tras un pronunciamiento de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU sobre las preocupantes condiciones de detención en Venezuela, específicamente la falta de acceso a alimentos adecuados y atención médica. El Gobierno chavista rechazó estas observaciones y denunció lo que considera una «actitud omisiva, parcializada y cobarde» del funcionario internacional frente a supuestas «graves violaciones cometidas contra ciudadanos venezolanos en el exterior».
El Caso de los Migrantes Deportados a El Salvador
El Ministerio de Exteriores venezolano recordó que han pasado más de seis semanas desde que el presidente Nicolás Maduro informó directamente a Türk sobre el caso de más de 250 migrantes venezolanos deportados por Estados Unidos hacia El Salvador, donde permanecen detenidos en una cárcel de máxima seguridad. Según Caracas, esta situación representa un «secuestro» y constituye una violación sistemática de los derechos humanos.
Sin embargo, la Oficina de DD.HH. de la ONU sí abordó este martes el tema de los migrantes venezolanos detenidos en El Salvador. Liz Throssell, portavoz del organismo, advirtió que este grupo podría estar enfrentando una situación de desaparición forzada debido a la «completa incertidumbre» sobre su paradero y condición legal.
«Ni las autoridades estadounidenses ni las salvadoreñas han publicado listas oficiales de los detenidos, y su situación legal en El Salvador sigue sin estar clara», señaló Throssell. Además, destacó que los migrantes están siendo sometidos a un «trato particularmente duro», sin acceso a representación legal o contacto con familiares, exacerbando sus condiciones precarias.
Detenciones Internas y Críticas al Gobierno Venezolano
Por otra parte, la Oficina de Türk expresó su preocupación por las continuas detenciones arbitrarias en Venezuela contra personas críticas del Gobierno. Según el organismo, al menos tres muertes han sido verificadas desde julio de 2024, cuando se celebraron las elecciones presidenciales en las que Nicolás Maduro fue proclamado ganador por un ente electoral controlado por funcionarios afines al chavismo.
Throssell aseguró que el alto comisionado ha instado repetidamente a las autoridades venezolanas a liberar a los detenidos arbitrariamente y garantizar el respeto al debido proceso y juicio justo. Sin embargo, el Gobierno venezolano calificó estas declaraciones como «intervencionistas» y acusó a la ONU de adoptar una postura «negligente y complaciente» frente a otros casos que, según ellos, afectan a ciudadanos venezolanos en el extranjero.
Una Disputa de Narrativas
El intercambio entre el Gobierno de Maduro y la ONU refleja una disputa de narrativas sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela y en el contexto internacional. Mientras Caracas argumenta que existe una persecución política motivada por intereses externos, la ONU insiste en la necesidad de abordar las denuncias de violaciones tanto dentro como fuera del país.
¿Qué pasará con los casos pendientes de migrantes venezolanos y los detenidos internos? Las próximas semanas podrían ser determinantes para evaluar si ambas partes logran tender puentes o si profundizan aún más sus diferencias.








