Calella de Palafrugell (Girona), 19 julio.- Rick Astley convirtió este sábado el festival Cap Roig en una celebración de la música y los recuerdos con un concierto en el que combinó sus grandes clásicos de los años 80 con sus composiciones más recientes, demostrando que mantiene intactos su carisma y su poderosa voz.
El artista británico abrió la noche con “Lights Out”, el sencillo que marcó su regreso en 2010 con una propuesta más cercana al pop-rock, antes de desatar la euforia del público con “Together Forever”, uno de sus himnos más reconocidos.
La interpretación del clásico ochentero puso en pie al público del festival, organizado por Clipper’s Live y CaixaBank, que respondió con una gran ovación y una energía que acompañó al cantante durante toda la velada.
Un viaje entre pasado y presente
Astley, que se mostró sorprendido por el entorno del festival junto al Mediterráneo, bromeó con los asistentes al preguntarles dónde pasaban sus vacaciones y calificó el lugar como “un paraíso”.
El cantante continuó con temas más recientes como “Dippin My Feet”, publicado en 2023, una canción con influencias de soul y funk que reflejó su capacidad para evolucionar musicalmente sin perder su esencia.
También presentó “Waiting on You”, una de sus novedades de 2026, antes de regresar a sus raíces con “She Wants to Dance with Me”, el primer gran éxito que escribió completamente como compositor.
Un músico más allá de la voz
Durante el espectáculo, Astley sorprendió al público al abandonar momentáneamente el micrófono para sentarse detrás de la batería e interpretar “Where Is My Husband!”, de la artista británica Raye, mostrando una faceta menos conocida de su carrera.
Más tarde recuperó algunos de sus grandes éxitos como “Hold Me in Your Arms” y “Dance”, esta última incluida en el álbum “50”, con el que regresó a la escena musical tras una década sin publicar material nuevo.
Uno de los momentos más emotivos llegó con “Cry for Help”, su gran balada, interpretada en un escenario privilegiado: los jardines de Cap Roig con el mar Mediterráneo como telón de fondo.
Homenajes y clásicos inolvidables
La noche también tuvo espacio para la sorpresa cuando Astley rindió homenaje a Roy Orbison con una versión de “Oh, Pretty Woman”, transformando el recinto en una auténtica pista de baile.
Vestido completamente de blanco, al igual que su banda, continuó el espectáculo con canciones más recientes como “Raindrops”, publicada este año, además de “Never Gonna Stop” y “Keep Singing”.
En la recta final llegaron los grandes himnos que marcaron generaciones: “Whenever You Need Somebody” y “Take Me To Your Heart”, que hicieron que el público se levantara definitivamente para cantar y bailar.
El cierre esperado: “Never Gonna Give You Up”
Antes del final, Astley volvió a la batería para interpretar una potente versión de “Highway to Hell”, de AC/DC, confirmando su versatilidad como músico.
Después llegó “Angels on My Side”, una de las canciones más destacadas de su regreso a los escenarios, antes del momento más esperado de la noche.
Sin necesidad de esperar a un bis, Rick Astley cerró el concierto con “Never Gonna Give You Up”, el fenómeno mundial que lo convirtió en una leyenda del pop.
Miles de voces acompañaron la canción mientras los brazos se levantaban al ritmo del clásico, poniendo punto final a una actuación marcada por la nostalgia, la energía y la conexión entre artista y público.
El festival Cap Roig continuará hasta el próximo 18 de agosto con la participación de artistas como Diana Krall, Antonio Orozco, Valeria Castro, Luz Casal y Ana Torroja.








