Washington, 17 junio 2026.- El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó que la ofensiva estadounidense contra los cárteles en la frontera sur ha provocado un desplazamiento de las redes criminales hacia la frontera con Canadá, con un incremento del tráfico de fentanilo.

Durante un discurso en Washington, junto al ministro de Seguridad Pública canadiense Gary Anandasangaree, Mullin sostuvo que las organizaciones criminales “no desaparecen”, sino que adaptan sus rutas y métodos ante la presión policial.

El funcionario estadounidense aseguró que las agencias de seguridad han detectado un aumento de actividad ilícita procedente del norte, especialmente relacionado con el tráfico de fentanilo, y advirtió que los cárteles están buscando nuevas rutas para mantener su negocio.

Según Mullin, este fenómeno estaría directamente vinculado a la intensificación de las operaciones estadounidenses contra el narcotráfico en la frontera con México, lo que estaría desplazando parte de la actividad hacia Canadá.

El responsable de Seguridad Nacional también afirmó que las autoridades estadounidenses están realizando detenciones frecuentes en la frontera norte de personas incluidas en listas de vigilancia antiterrorista, aunque no ofreció detalles concretos sobre estos casos.

A pesar del tono de alerta, Mullin destacó la cooperación con Canadá y subrayó la importancia de reforzar el intercambio de inteligencia entre ambos países para actuar con mayor rapidez frente a amenazas transfronterizas.

“El objetivo es detener a los criminales antes de que el problema crezca”, señaló el funcionario, quien insistió en que ambos países “se necesitan mutuamente” para enfrentar el crimen organizado.

Por su parte, Anandasangaree reconoció avances en la cooperación bilateral en materia de seguridad fronteriza, aunque admitió que todavía existen áreas de mejora en la coordinación operativa entre agencias.

El ministro canadiense destacó varios casos recientes de colaboración exitosa entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico y subrayó que las diferencias políticas no deberían interferir en los objetivos comunes de seguridad.

Las declaraciones se producen en un contexto de tensión diplomática recurrente entre Washington y Ottawa en materia fronteriza, especialmente bajo la administración del presidente estadounidense Donald Trump, que ha situado la seguridad en las fronteras como una de sus principales prioridades.

En ese marco, el debate sobre el tráfico de fentanilo y la cooperación antidrogas se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción —y al mismo tiempo de dependencia mutua— entre ambos países.



Publicidad