Washington, 5 de junio.- El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves una nueva ronda de sanciones contra altos dirigentes cubanos, encabezada por el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, así como varios miembros de su entorno familiar y figuras vinculadas a la estructura de poder de La Habana.

El Departamento del Tesoro, a través de la Office of Foreign Assets Control, incorporó a Díaz-Canel a su lista de personas sancionadas junto con su esposa, Lis Cuesta Peraza; su hijastro, Manuel Anido Cuesta; y el coronel Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario cubano Raúl Castro.

La medida también alcanza a Raúl Alejandro Castro Calis, nieto de Raúl Castro, así como a varias instituciones consideradas estratégicas para el régimen cubano.

Entidades cubanas sancionadas

Entre las organizaciones afectadas por las nuevas restricciones figuran:

  • Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
  • Comités de Defensa de la Revolución
  • Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos
  • La Victoria
  • Amistur

Las sanciones implican el bloqueo de cualquier activo bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de realizar transacciones financieras o comerciales con las personas y entidades designadas.

Díaz-Canel denuncia una “lista ilegítima”

La respuesta del Gobierno cubano no se hizo esperar. Díaz-Canel calificó las medidas como una nueva “lista ilegítima de sanciones” y acusó a Washington de intentar intensificar el bloqueo económico contra la isla.

“El presidente de EE.UU. hace nuevas declaraciones amenazadoras contra Cuba; y el Departamento del Tesoro incorporó nuevos nombres de dirigentes, organizaciones y empresas cubanas a una lista ilegítima de sanciones”, escribió el mandatario en redes sociales.

Según el presidente cubano, las medidas buscan reforzar la presión económica y alimentar un escenario de confrontación entre ambos países.

Cuba acusa a Washington de intervencionismo

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó que las sanciones constituyen una nueva muestra de lo que calificó como un plan intervencionista estadounidense.

Rodríguez aseguró que cualquier intento de afectar la soberanía cubana fracasará y reiteró que el futuro político del país debe ser decidido exclusivamente por los cubanos.

Escalada de tensión entre Washington y La Habana

La nueva ofensiva forma parte de la estrategia de presión impulsada por la administración de Donald Trump contra el Gobierno cubano.

En los últimos meses, Washington ha endurecido sus medidas económicas y diplomáticas contra La Habana, mientras continúan las tensiones regionales derivadas de la crisis venezolana y otros asuntos de seguridad hemisférica.

Las autoridades cubanas sostienen que estas acciones buscan desestabilizar al país y advierten que responderán defendiendo su independencia y soberanía nacional.

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