Lima, 12 de abril de 2026.- Más de 27 millones de peruanos están llamados a participar este domingo en unas elecciones generales en Perú históricas, no solo por la magnitud del padrón electoral, sino también por la presencia de 35 candidatos presidenciales, una cifra sin precedentes que refleja la fragmentación política del país.
En estos comicios, los ciudadanos elegirán al presidente de la República, dos vicepresidentes, 130 diputados, 60 senadores y cinco representantes del Parlamento Andino, en una jornada clave para el futuro político de la nación sudamericana.
Para obtener la victoria en primera vuelta, un candidato deberá alcanzar el 50% más uno de los votos válidos. De no lograrse ese umbral, se celebrará una segunda vuelta el próximo 7 de junio, en la que competirán los dos aspirantes más votados.
El proceso electoral involucra además a más de 9.000 candidatos a cargos legislativos, lo que convierte estas elecciones en una de las más complejas de la historia reciente del país. El voto es obligatorio para los ciudadanos entre 18 y 70 años, mientras que una parte significativa del electorado —más del 4%— participa desde el extranjero, especialmente desde Estados Unidos y Argentina.
Las 92.766 mesas de votación habilitadas en todo el territorio nacional abrieron inicialmente entre las 7:00 y las 17:00 horas (hora local), y se esperaba que el conteo de votos comenzara inmediatamente después del cierre. Las autoridades estiman que, antes de finalizar la jornada, podría estar escrutado cerca del 60% de los votos presidenciales.
Sin embargo, la jornada electoral se ha visto marcada por problemas logísticos. Las autoridades anunciaron la extensión del horario de votación hasta las 18:00 horas, debido a retrasos en la distribución de papeletas en varios centros de votación.
El jefe del organismo electoral, Piero Corvetto, explicó que la medida busca “garantizar el derecho constitucional al sufragio” y fomentar una participación masiva. Asimismo, ofreció disculpas a la ciudadanía por los inconvenientes registrados durante el inicio del proceso.
Estos comicios se desarrollan en un contexto de alta incertidumbre política, donde la dispersión del voto y el elevado número de candidatos anticipan un escenario abierto, con altas probabilidades de que el país deba acudir a una segunda vuelta para definir a su próximo presidente.








