Quebec (Canadá), 7 de abril.- A menos de una semana para que concluya la carrera por el liderazgo de la gobernante Coalition Avenir Québec (CAQ), la incertidumbre domina el escenario político en la provincia, con una contienda abierta entre Christine Fréchette y Bernard Drainville, tras la dimisión del primer ministro François Legault.

Ambos candidatos buscan liderar un partido que enfrenta un notable desgaste tras dos mayorías consecutivas desde 2018 y que ahora aparece rezagado en las encuestas, con niveles de apoyo que en algunos sondeos caen a un solo dígito.

El desenlace de esta contienda interna podría ser determinante de cara a las elecciones generales previstas para este otoño, en las que la CAQ intentará revertir su caída frente a otras fuerzas políticas. Entre ellas destaca el Parti Québécois (PQ), que lidera las encuestas y podría reabrir el debate sobre la independencia de la provincia si logra consolidar su ventaja.

Analistas políticos advierten que el liderazgo que emerja de la CAQ influirá directamente en el equilibrio del voto federalista frente al avance del soberanismo, así como en la capacidad del partido para competir con el Partido Liberal de Quebec (PLQ) y otras formaciones emergentes como los conservadores provinciales.

En el plano interno, Fréchette parte con el respaldo de una parte significativa del gabinete, incluyendo ministros clave de áreas como finanzas, inmigración y seguridad pública, lo que refuerza su perfil como candidata continuista con énfasis en la estabilidad económica.

Por su parte, Drainville, quien cuenta con un pasado en el movimiento soberanista, ha tratado de posicionarse como una alternativa más firme en temas identitarios y migratorios, apostando por un giro hacia políticas más conservadoras para recuperar votantes.

El proceso de elección, en el que participan cerca de 20.500 miembros del partido, culminará el próximo 12 de abril, fecha en la que se conocerá quién asumirá el liderazgo en un momento crítico para la CAQ.

Con el ascenso del PQ en las encuestas y el desgaste del partido en el poder, la decisión no solo definirá el futuro inmediato de la CAQ, sino también el rumbo político de Quebec, incluyendo la posibilidad de que resurja el debate sobre un nuevo referéndum de independencia.

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