Ottawa, 2 de abril.- La corporación estatal Canada Post recibió luz verde para avanzar en un ambicioso plan de transformación que contempla la eliminación progresiva del reparto de correo a domicilio, una medida que busca responder a su crisis financiera y modernizar el sistema postal del país.

El plan incluye la transición hacia buzones comunitarios, lo que significará que millones de ciudadanos dejarán de recibir cartas directamente en sus hogares y deberán desplazarse a puntos centralizados para recoger su correspondencia.

Actualmente, cerca de cuatro millones de direcciones en Canadá aún cuentan con servicio puerta a puerta, pero el Gobierno federal ya ordenó el año pasado avanzar hacia su eliminación progresiva.

Un cambio que tomará años

El proceso será gradual. Según autoridades federales, podría extenderse hasta nueve años, aunque gran parte de la transición se completaría en los primeros cuatro. En esta fase inicial, Canada Post iniciará consultas con sindicatos, municipios y otras partes interesadas.

Entre los actores clave se encuentra el Sindicato Canadiense de Trabajadores Postales, que representa a los trabajadores del sector y deberá negociar aspectos laborales derivados del cambio.

Además, será necesario modificar la normativa vigente que obliga a la empresa a garantizar entregas a domicilio en todo el país.

¿Dónde estarán los buzones comunitarios?

Uno de los mayores interrogantes es la ubicación de estos buzones en ciudades densamente pobladas. Expertos en urbanismo consideran que muchas unidades podrían instalarse en aceras, aunque advierten que estas ya están saturadas con infraestructura urbana.

Otras alternativas incluyen parques o espacios de estacionamiento, aunque esto podría generar conflictos con peatones, conductores y autoridades locales.

Municipios como Toronto ya han solicitado participar en la planificación para abordar preocupaciones relacionadas con la seguridad, accesibilidad y el impacto visual de estas instalaciones.

Impacto en la vida diaria

Aunque los buzones comunitarios contarán con compartimentos seguros para cartas y paquetes pequeños, los envíos de mayor tamaño seguirán entregándose en domicilio o estarán disponibles para recogida en oficinas postales.

Sin embargo, el cambio genera inquietudes, especialmente entre personas mayores o con movilidad reducida, que podrían enfrentar dificultades para desplazarse, particularmente durante el invierno canadiense.

Canada Post ha indicado que ofrecerá opciones como entregas semanales a domicilio para personas con limitaciones físicas, aunque será necesario justificar la necesidad del servicio.

Zonas rurales y desafíos adicionales

En áreas rurales, donde las viviendas están más dispersas, el cambio podría implicar trayectos más largos para recoger el correo, lo que aumentaría el tiempo y costo para los residentes.

Además, será necesario adaptar infraestructuras para permitir el acceso seguro a los buzones desde carreteras, evitando riesgos para conductores y peatones.

El problema del correo basura

Otro punto de preocupación es el manejo del correo publicitario. Autoridades locales temen que los buzones comunitarios se conviertan en puntos de acumulación de residuos si los usuarios desechan folletos en el lugar.

No obstante, los ciudadanos podrán optar por no recibir este tipo de correspondencia colocando avisos visibles en sus buzones.

Una medida clave para la supervivencia del sistema postal

El fin del reparto a domicilio forma parte de un esfuerzo más amplio para reducir costos operativos y garantizar la viabilidad de Canada Post en un contexto de caída del correo tradicional y aumento del comercio electrónico.

La medida, aunque controvertida, refleja un cambio estructural en la forma en que los canadienses recibirán su correspondencia en los próximos años.

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