Los Ángeles, 31 Mar.- La muerte del inmigrante mexicano José Guadalupe Ramos-Solano la semana pasada en el centro de procesamiento de Adelanto, en las afueras de Los Ángeles, ha llevado a las autoridades mexicanas a exigir al gobierno estadounidense un esclarecimiento inmediato de los hechos, en medio de un total de 14 ciudadanos mexicanos fallecidos bajo custodia de ICE en lo que va del año.
Ramos-Solano fue encontrado «inconsciente y sin respuesta» el 25 de marzo, según informó ICE. Vanessa Calva Ruiz, directora general de Protección Consular y Planeación Estratégica de la Cancillería mexicana, calificó el caso como “un reflejo de una tendencia alarmante e inaceptable” y denunció deficiencias estructurales en los centros de detención estadounidenses, particularmente en Adelanto, donde cuatro ciudadanos mexicanos han muerto entre 2025 y 2026 por aparentes complicaciones médicas.
La Cancillería mexicana informó que presentará un escrito de amicus curiae en apoyo al caso judicial L.T. Mesrobian, que denuncia insalubridad, aislamiento punitivo y limitaciones al acceso de necesidades básicas en la instalación, responsabilizando jurídicamente a ICE por las condiciones de custodia.
Familiares de Ramos-Solano exigieron justicia y visibilidad para todas las familias afectadas. Su hijo, José Ramos, destacó que su padre “no era un criminal, era un trabajador”, mientras que su hija, Gloria Ramos, añadió: “Lo que pasó con mi papá es inhumano, merecemos saber la verdad y justicia para todas las familias que están pasando por algo similar”.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que llevará el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y enviará cartas a las autoridades estadounidenses para denunciar la “deficiente atención médica” en el centro de Adelanto, marcando la primera vez que el país eleva formalmente la situación de los mexicanos detenidos ante este organismo internacional.








