Washington, 17 Marzo.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país ya no necesita ni desea el apoyo de la OTAN ni de aliados como Japón, Australia o Corea del Sur, tras el rechazo a participar en una coalición para garantizar la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.
En un mensaje publicado en la red Truth Social, Trump fue contundente: “Como presidente de los Estados Unidos de América, el país más poderoso del mundo, ¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!”, en medio de la creciente tensión por la guerra con Irán y el bloqueo de esta vía clave para el comercio energético mundial.
El mandatario aseguró que varios miembros de la OTAN han expresado su negativa a involucrarse en la operación militar en Oriente Medio, pese a coincidir —según él— en que no se debe permitir que Irán desarrolle armas nucleares.
Trump volvió a cargar contra la Alianza Atlántica, calificándola como una relación desigual: “Nosotros los protegemos, pero ellos no hacen nada por nosotros”, afirmó, insistiendo en que Estados Unidos ha asumido durante años el mayor peso económico y militar.
El presidente también sostuvo que las fuerzas estadounidenses han logrado “diezmar al Ejército iraní”, lo que, a su juicio, elimina la necesidad de contar con apoyo internacional. “Nunca hemos necesitado su ayuda”, reiteró, ampliando sus críticas a países como Japón, Australia y Corea del Sur.
Las declaraciones llegan después de que aliados occidentales rechazaran sumarse a una coalición militar para asegurar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Desde Europa, la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, señaló que la situación en Ormuz “queda fuera del ámbito de acción de la OTAN”, mientras que Alemania respondió con firmeza: “esta no es nuestra guerra”.
Pese a las críticas de Trump, la OTAN ha respaldado a Estados Unidos en el pasado, activando el artículo 5 de defensa colectiva tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, en uno de los momentos más críticos para la seguridad estadounidense.
El distanciamiento actual evidencia una creciente fractura en las alianzas occidentales en medio de la escalada en Oriente Medio, lo que podría redefinir el papel de Estados Unidos en el escenario internacional.








