TORONTO (Canadá), 12 mar.- Las autoridades canadienses investigan la muerte de dos personas tras donar plasma en centros de la compañía española Grifols en Winnipeg, en la provincia de Manitoba, según informaron medios locales.
El Ministerio de Salud de Canadá indicó que los fallecimientos, derivados de “reacciones adversas fatales”, ocurrieron el 25 de octubre de 2025 y el 30 de enero de 2026 en dos instalaciones de Grifols que ofrecen compensación económica por las donaciones.
Uno de los fallecidos es una estudiante internacional de 22 años, Rodiyat Alabede, originaria de Nigeria, quien cursaba estudios en la Universidad de Winnipeg, informó la radiotelevisión pública CBC.
Grifols señaló a CBC que realizó una investigación interna y concluyó que, según la información recopilada, “no hay razones para creer que exista una correlación entre la muerte de los donantes y la donación de plasma”. La compañía española opera más de una docena de centros de recolección de plasma en Canadá desde 2022, tras adquirir Canadian Plasma Resources, y paga entre 30 y 100 dólares canadienses a los donantes (aproximadamente entre 19 y 64 dólares estadounidenses).
Según The Globe and Mail, la agencia canadiense encargada del sistema de donaciones de sangre, Canadian Blood Services, no tiene registrados otros casos de fallecimientos tras donaciones de plasma en el país.
El periódico añadió que Grifols enfrenta una demanda por un incidente previo en uno de sus centros. Craig Loney, un donante de 43 años, acusa a Grifols de provocarle una grave lesión renal tras donar plasma en 2023 en uno de los dos centros implicados en los fallecimientos. El demandante afirmó que la compañía le notificó vía correo electrónico que, debido a un “error de la máquina”, algunos de sus glóbulos rojos se habían roto y fueron reintroducidos en su cuerpo. La demanda, presentada en julio de 2025, se dirige contra Canadian Plasma Resources, operando como Grifols.








