DORAL, Florida, 7 de marzo.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este sábado a los gobiernos de América Latina a emplear sus fuerzas armadas para combatir a los cárteles del narcotráfico y a las pandillas transnacionales, durante una reunión regional celebrada en su complejo de golf en Florida, en un momento en que Washington intenta reafirmar su liderazgo político y de seguridad en el hemisferio occidental.
Durante el encuentro, denominado por la Casa Blanca “Escudo de las Américas”, el mandatario estadounidense afirmó que los cárteles del narcotráfico representan una “amenaza inaceptable” para la seguridad del continente y pidió una respuesta militar coordinada entre los países de la región.
“La única manera de derrotar a estos enemigos es desatar el poder de nuestros ejércitos”, declaró Trump ante los líderes presentes. “Tenemos que usar nuestro ejército. Ustedes también deben usar sus ejércitos”.
El presidente comparó la estrategia que propone para el hemisferio con la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra el grupo yihadista Estado Islámico en Oriente Medio, asegurando que un esfuerzo militar conjunto podría erradicar a los cárteles de la región.
La cumbre se celebró apenas dos meses después de que el gobierno estadounidense ordenara una operación militar para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Estados Unidos junto con su esposa para enfrentar cargos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas, en una de las acciones más agresivas de Washington contra un mandatario latinoamericano en décadas.
Crisis internacionales y homenaje a militares caídos
El evento regional tuvo lugar en medio de un contexto internacional extremadamente tenso. Hace apenas una semana, Estados Unidos se unió a Israel en una ofensiva militar contra Irán, un conflicto que ya ha dejado cientos de muertos y fuertes turbulencias en los mercados globales.
Trump permaneció poco tiempo en la reunión con los mandatarios latinoamericanos, ya que posteriormente viajó a la Base Aérea de Dover, en Delaware, para participar en el traslado solemne de los restos de seis militares estadounidenses muertos en un ataque con dron en Kuwait.
El presidente calificó las muertes como “una situación muy triste” y describió a los soldados caídos como “grandes héroes que sirvieron con honor a su país”.
La estrategia de Washington para el hemisferio
Con esta cumbre, la Casa Blanca buscó centrar momentáneamente la atención en América Latina, una región que Trump considera clave para su estrategia de política exterior bajo el principio de “Estados Unidos primero”.
El mandatario también adelantó que, una vez finalizado el conflicto con Irán, Washington enfocará su atención en Cuba, sugiriendo posibles cambios significativos en la relación con La Habana.
“Pronto llegará un gran cambio a Cuba”, aseguró Trump. “Están prácticamente al final del camino”.
Hasta ahora, el gobierno cubano ha reiterado que está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, siempre que cualquier negociación se base en el respeto a la soberanía nacional, aunque no ha confirmado la existencia de conversaciones formales.
Países participantes y ausencias clave
A la reunión asistieron los líderes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, quienes se reunieron con Trump en el complejo Trump National Doral Miami.
Sin embargo, llamó la atención la ausencia de tres potencias regionales clave: Brasil, México y Colombia, país que durante décadas ha sido el principal aliado de Washington en la lucha contra el narcotráfico.
Trump fue especialmente crítico con México, al que describió como “el epicentro de la violencia de los cárteles”.
“Los cárteles controlan México”, afirmó el presidente. “No podemos permitir eso. Está demasiado cerca de nosotros y demasiado cerca de ustedes”.
Operaciones militares conjuntas en Sudamérica
Como parte de la nueva estrategia de seguridad regional, Estados Unidos y Ecuador realizaron esta semana operaciones militares conjuntas contra grupos de crimen organizado en la Amazonía ecuatoriana.
Según informó el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, fuerzas de ambos países atacaron un campamento del grupo armado colombiano Comandos de la Frontera, donde presuntamente se entrenaban narcotraficantes y combatientes irregulares.
De acuerdo con un video publicado por Noboa, el campamento servía como base para el líder del grupo, conocido como “Mono Tole”.
“Los encontraremos donde sea que se escondan”, afirmó el mandatario ecuatoriano. “Nuestras fronteras no serán bases del narcotráfico”.
La competencia estratégica con China
Aunque Trump no abordó el tema de forma directa durante la cumbre, su administración considera prioritario contrarrestar la creciente influencia de China en América Latina.
La estrategia estadounidense impulsa lo que algunos analistas han denominado el “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, orientado a limitar la expansión económica, tecnológica y militar de China en el hemisferio.
Un ejemplo reciente fue la presión ejercida por Washington sobre Panamá para que revisara contratos portuarios vinculados a empresas chinas y reconsiderara su participación en la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Analistas señalan que esta rivalidad geopolítica coloca a muchos países latinoamericanos en una posición delicada, ya que China se ha convertido en uno de los principales socios comerciales e inversionistas de la región, mientras Estados Unidos continúa siendo el socio estratégico y militar dominante.
Mientras tanto, el secretario de Estado Marco Rubio encabezó un almuerzo de trabajo con los líderes regionales tras la salida de Trump, acompañado por la nueva enviada especial para la iniciativa “Escudo de las Américas”, Kristi Noem.
“Queremos que nuestro hemisferio sea más seguro, más soberano y más próspero”, declaró Noem ante los mandatarios presentes, subrayando que la cooperación regional en materia de seguridad será una prioridad central para Washington en los próximos años.








