Washington, 3 mar. 2026 — En la madrugada del cuarto día de guerra del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Arabia Saudita confirmó que la embajada estadounidense en Riad fue atacada con drones, en un hecho que eleva aún más la tensión regional y amplía el alcance del enfrentamiento.
Tras el incidente, Washington pidió a sus ciudadanos abandonar de inmediato 14 países y territorios de Oriente Medio, en medio del temor a nuevas represalias y a una expansión del conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que “pronto” se conocerá la respuesta oficial al ataque contra la sede diplomática. Horas después, a través de su red Truth Social, afirmó que el régimen iraní “ya no tiene defensa aérea, ni Fuerza Aérea, ni Armada, ni liderazgo”, y sostuvo que Teherán habría intentado abrir negociaciones tras los bombardeos.
“Quieren negociar. Les respondí: ¡Demasiado tarde!”, escribió el mandatario, endureciendo el tono frente a cualquier posibilidad inmediata de diálogo.
Bombardeos cruzados y ofensiva sobre Beirut
Durante la noche del lunes se registraron bombardeos cruzados entre el Ejército israelí y el régimen iraní, mientras Teherán lanzó ataques contra países aliados de Estados Unidos en la región. Paralelamente, Israel intensificó su ofensiva sobre Beirut, capital de Líbano, con el objetivo declarado de alcanzar infraestructuras estratégicas del grupo chií Hezbollah.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron en la madrugada del martes una nueva oleada de ataques aéreos contra la capital libanesa, dirigidos contra cuarteles operativos y depósitos de armas del grupo armado, considerado terrorista por Israel y Estados Unidos.
La ofensiva sobre Beirut marca una nueva fase del conflicto, que ya no se limita a territorio iraní y que amenaza con desestabilizar a múltiples actores regionales.
Evacuaciones y advertencias internacionales
El llamado de Washington a evacuar 14 países refleja el nivel de alerta en las misiones diplomáticas y en la comunidad internacional. La embajada en Riad es considerada una de las sedes estratégicas más relevantes de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, por lo que el ataque con drones supone un golpe simbólico y político de gran magnitud.
Analistas advierten que el ataque directo a una representación diplomática podría desencadenar una respuesta militar de mayor escala, dado que las sedes diplomáticas están protegidas por convenios internacionales.
Mientras tanto, la región vive horas de máxima incertidumbre, con múltiples frentes abiertos, ataques simultáneos y declaraciones cruzadas que dificultan cualquier escenario de desescalada inmediata.








