Bogotá, 3 de marzo de 2026.- Los antiguos máximos comandantes de las extintas FARC reconocieron públicamente su responsabilidad en el reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes durante el conflicto armado colombiano, y pidieron perdón a las víctimas en el marco del proceso ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
El último jefe de la guerrilla, Rodrigo Londoño, conocido en la insurgencia como ‘Timochenko’, admitió en un video que el reclutamiento de menores «nunca debió ocurrir» y aseguró que asume la responsabilidad política por esta práctica sistemática.
«Reafirmo mi reconocimiento como último comandante de las FARC-EP (…) convencido de que con la verdad integral y asumiendo nuestra responsabilidad en la política de reclutamiento podemos aportar para que esto no vuelva a repetirse», expresó Londoño.
18.677 menores reclutados entre 1971 y 2016
Según la JEP, entre 1971 y 2016 la guerrilla reclutó al menos 18.677 menores de edad, una cifra documentada por la Sala de Reconocimiento de Verdad del tribunal creado tras el acuerdo de paz firmado en 2016 entre el Gobierno colombiano y las FARC.
Además de Londoño, reconocieron responsabilidad Pastor Alape, Milton de Jesús Toncel, Jaime Parra y Julián Gallo, quienes integraron el último Secretariado, la máxima instancia de mando del grupo armado.
En noviembre de 2024, la JEP imputó a seis excomandantes por este crimen, así como por malos tratos, tortura, homicidio y violencias sexuales, reproductivas y por prejuicio.
Violencia sexual y abortos forzados
En su declaración, Londoño reconoció que los menores fueron expuestos de manera permanente a la muerte y a un entorno hostil que facilitó violencias graves, especialmente contra niñas y adolescentes.
«El dolor; los homicidios; las interrupciones de los embarazos; los hechos de violencia de género y violencia reproductiva (…) generaron grandes daños físicos y psicológicos que aún persisten», afirmó.
El exlíder guerrillero admitió que muchas niñas fueron víctimas de violencia sexual, planificación obligatoria y abortos forzados dentro de la estructura insurgente.
Justicia restaurativa y beneficios jurídicos
Al aceptar responsabilidad y comprometerse con la verdad plena ante la JEP, los exjefes podrán acceder a los beneficios de la justicia restaurativa contemplada en el sistema transicional, que prevé sanciones propias no privativas de la libertad, siempre que cumplan con los requisitos de reparación y no repetición.
La Sala de Reconocimiento determinó que los antiguos comandantes participaron en las Conferencias Nacionales Guerrilleras donde se definieron o influyeron las políticas estratégicas que permitieron el reclutamiento de menores, por lo que su responsabilidad es directa.
Un paso en el proceso de memoria y reparación
El reconocimiento constituye uno de los episodios más sensibles del proceso de justicia transicional en Colombia, dado que el reclutamiento infantil fue una de las prácticas más repudiadas del conflicto armado.
«Hoy reconozco el daño en toda su dimensión», concluyó Londoño, al pedir perdón «a cada niño y niña que sobrevivió o falleció, y a cada familia que quedó incompleta».
El proceso ante la JEP continuará con la determinación de las sanciones restaurativas, en un caso que marca un punto crucial en la búsqueda de verdad y reparación para miles de víctimas del conflicto colombiano.








